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Powerbuilding: el método de entrenamiento que une fuerza y estética y conquista los gimnasios

Combina levantamientos pesados con ejercicios de hipertrofia y desafía un viejo mito del fitness: no hay que elegir entre ser fuerte o verse bien. El powerbuilding se consolida como una de las tendencias más populares en los gimnasios.

Hoy 10:51

El powerbuilding se posicionó como el método preferido para quienes buscan desarrollar fuerza real sin resignar un físico estético y equilibrado. Según Men’s Health Latam, esta disciplina híbrida crece de manera sostenida y responde a una demanda cada vez mayor de rutinas que integren rendimiento, músculo y apariencia física.

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Al fusionar principios del powerlifting y el culturismo, el powerbuilding rompe con la dicotomía clásica del entrenamiento y propone un enfoque integral del desarrollo corporal.

Qué es el powerbuilding y en qué consiste

El powerbuilding es un sistema de entrenamiento que combina levantamientos compuestos con cargas elevadas y bajo número de repeticiones —como sentadilla, peso muerto y press de banca— con ejercicios de aislamiento orientados a la hipertrofia muscular.

Las sesiones suelen estructurarse en dos bloques:

Trabajo de fuerza, con pesos altos y pocas repeticiones para mejorar el rendimiento neuromuscular.

Trabajo de volumen, con cargas moderadas y más repeticiones para estimular el crecimiento y la definición muscular.

Este enfoque permite ganar fuerza funcional y, al mismo tiempo, desarrollar un cuerpo atlético y proporcionado, algo que durante años se consideró incompatible.

Origen del método: una idea antigua con nombre nuevo

Aunque su popularidad es reciente, el concepto detrás del powerbuilding no es nuevo. Figuras históricas como John Grimek, ganador de Mr. Universo en 1948, y Franco Columbu, dos veces Mr. Olympia, ya integraban levantamientos máximos con trabajo de volumen en sus rutinas.

De acuerdo con Men’s Health Latam, Columbu llegó a superar en algunos levantamientos a Arnold Schwarzenegger, a pesar de tener menor tamaño corporal. Su desempeño fue una demostración temprana de que fuerza y estética pueden desarrollarse de forma simultánea.

Por qué el powerbuilding está en auge

El crecimiento del powerbuilding se explica, en gran parte, por su atractivo dual: permite verse bien y levantar pesado. En una era donde el rendimiento y la imagen conviven en redes sociales, esta disciplina encontró el terreno ideal para expandirse.

Plataformas digitales amplificaron la visibilidad de atletas que entrenan bajo este método y exhiben progresos tanto en fuerza como en físico. Entre ellos se destaca Jeffrey Gruszka, referente contemporáneo del powerbuilding, quien muestra que la combinación de técnica, constancia y planificación puede dar resultados en ambos planos.

Según Men’s Health Latam, esta promesa doble es uno de los motores centrales del éxito del powerbuilding dentro del fitness actual.

Cómo funciona una rutina de powerbuilding

El esquema básico del powerbuilding sigue una lógica clara y estructurada:

Inicio con ejercicios compuestos, utilizando cargas altas y pocas repeticiones para priorizar la ganancia de fuerza.

Bloque de aislamiento, con ejercicios como curls de bíceps o elevaciones laterales, realizados con más repeticiones y peso medio para favorecer la hipertrofia.

Estudios citados por Men’s Health Latam indican que el trabajo pesado tiene mayor impacto en la fuerza máxima, mientras que el desarrollo muscular óptimo suele requerir series de más de cinco repeticiones. La combinación de ambos estímulos permite progresar de forma integral.

Mitos y realidades del powerbuilding

Durante años predominó la idea de que un físico estético no podía coexistir con altos niveles de fuerza. Los ejemplos históricos y actuales desmienten esa creencia.

Franco Columbu registró marcas destacadas: 238 kg en press de banca, 297 kg en sentadilla y 340 kg en peso muerto, sin sacrificar proporción muscular.

En la actualidad, Jeffrey Gruszka encarna esta filosofía. En diálogo con Men’s Health Latam, explicó:

Cuando era más joven, asociaba el powerlifting con físicos extremadamente grandes, como el de Eddie Hall. Yo quería ser fuerte, pero también mantener un cuerpo estético”.

El atleta también se refirió a las críticas habituales: “A muchos powerbuilders se los acusa de usar esteroides porque no conciben que alguien pueda ser magro y fuerte. En mi caso, es el resultado de años de entrenar así y de una buena genética”.

Bases teóricas y contexto del método

Uno de los pilares conceptuales del powerbuilding es el método conjugado desarrollado por Louie Simmons en Westside Barbell, que propone entrenar fuerza máxima, velocidad e hipertrofia dentro de una misma semana.

Este enfoque sentó las bases para el desarrollo del powerbuilding moderno, que hoy se ve reforzado por la difusión masiva de rutinas, resultados y experiencias a través de redes sociales.

Así, atletas históricos y referentes actuales confluyen en una tendencia que se consolidó en los últimos años, aunque sus fundamentos lleven décadas en práctica.

Más allá de la estética y la fuerza

Para muchos practicantes, el valor del powerbuilding va más allá de las etiquetas. Encuentran satisfacción tanto en el progreso personal como en los resultados visibles, combinando rendimiento, salud y apariencia física.

Según Men’s Health Latam, aunque el debate sobre genética y uso de sustancias sigue presente, la comunidad continúa apostando por un principio claro: ser fuerte y verse bien no solo es posible, sino entrenable.