“No son comparables los datos actuales con los de hace diez años”, dijo el sociólogo y director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.
El sociólogo Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, de visita en Santiago del Estero, analizó la situación social del país durante una entrevista en Libertad de Opinión y dejó definiciones de fuerte impacto sobre la pobreza, el rol del Estado y los desafíos estructurales. En ese marco, también destacó el trabajo conjunto que se viene desarrollando con Santiago del Estero en materia de políticas públicas y desarrollo estratégico.
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Salvia explicó que la UCA mantiene convenios con la provincia orientados a estudiar las transformaciones productivas y laborales, además de asistir en la formulación de políticas en un contexto de restricción por parte del Gobierno Nacional. “Se busca amortiguar las demandas sociales y, al mismo tiempo, pensar una agenda estructural que no quede atada a la coyuntura”, señaló. En esa línea, remarcó la importancia de no quedar al margen de los cambios globales: “Estamos ante una revolución tecnológica y Santiago del Estero no puede quedarse atrás”.
Uno de los puntos más sensibles de su análisis estuvo centrado en la medición de la pobreza. El especialista cuestionó la falta de transparencia del INDEC al advertir que hubo modificaciones metodológicas que impiden comparar los datos actuales con los de años anteriores. “No son las mismas mediciones, por lo tanto no se puede afirmar que la pobreza esté más baja que hace diez años”, sostuvo. Sin embargo, aclaró que la baja reciente es “real” en términos de ingresos, aunque explicó que existen dos dimensiones distintas: pobreza e indigencia.
En cuanto a la dinámica social, Salvia indicó que se registró una expansión de programas como la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar, lo que contribuyó a una mejora relativa en los sectores más vulnerables. No obstante, advirtió sobre cambios profundos en el patrón de consumo: “El 60% de los hogares de clase media baja destinaba sus ingresos a alimentos, pero hoy ese esquema se modificó y los gastos se trasladaron a tarifas y transporte”. Este fenómeno, sumado a la creciente informalidad, configura un escenario donde, según el sociólogo, la caída de la indigencia podría ser más genuina que la reducción de la pobreza en general.
Agustín Salvia en Libertad de Opinión
El diagnóstico dejó en evidencia un panorama complejo: mejoras parciales en algunos indicadores conviven con distorsiones estadísticas, presión sobre los ingresos y un reacomodamiento forzado en la economía de los hogares. Un escenario que, según Salvia, exige políticas públicas de largo plazo y una lectura más rigurosa de los datos para evitar conclusiones erróneas.