La Academia empató 1-1 en su visita al Tiburón y puede quedar fuera de la zona de clasificación.
Racing volvió a dejar una imagen preocupante y apenas rescató un empate ante Aldosivi en Mar del Plata. El equipo de Gustavo Costas fue empujado por su gente, que bajó un claro reclamo desde las tribunas, y terminó evitando una derrota escandalosa por el contexto del rival.
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El desahogo llegó recién sobre el final, cuando Matías Zaracho capturó un rebote y puso el 1-1 definitivo. El gol apagó el incendio en lo inmediato, pero no logró esconder los problemas de fondo de un equipo que viene mostrando un funcionamiento opaco y sin respuestas futbolísticas claras.
A pesar del empate, Racing logró meterse momentáneamente en zona de clasificación a los playoffs, aunque lo hizo sin convencer. La igualdad reflejó más empuje que juego: el equipo insistió sin claridad, abusó de los pelotazos y nunca encontró caminos ante un rival que, con orden y compromiso, le complicó la noche.
En defensa, la Academia volvió a mostrar fallas graves. El gol de Aldosivi llegó tras un lateral, una desatención que expuso nuevamente la fragilidad del equipo. Y en ataque, la falta de ideas fue alarmante: sin pases filtrados ni sociedades, todo resultó predecible. Apenas algunos intentos aislados de Baltasar Rodríguez y de Vergara rompieron la monotonía.
El planteo de Costas, condicionado por varias bajas, tampoco logró soluciones. Apostó por un esquema ofensivo que en la práctica nunca se tradujo en peligro real. Adrián Martínez casi no participó del juego, aislado y sin conexiones, reflejo de un equipo que jugó incómodo y sin confianza.
Aldosivi, con limitaciones evidentes, igualmente generó las situaciones más claras. Incluso obligó a intervenciones clave del arquero Cambeses antes de ponerse en ventaja. Pero su decisión de replegarse demasiado le terminó dando vida a Racing, que encontró el empate más por insistencia que por mérito futbolístico.
Sobre el cierre, la expulsión de García Basso terminó de redondear una noche tensa para la Academia. El empate evitó el golpe, pero no despejó las dudas. Racing se movió, como pidió su gente. Aunque sigue sin encontrar el rumbo.