El Celeste y el Bicho quedaron a mano en Córdoba tras empatar sin goles por la segunda fecha del Apertura.
Le cuesta. No puede con esa maldición. El karma es más fuerte. Los penales son la peor pesadilla de Argentinos Juniors. Tanto que viene de quedar afuera por esa vía contra Midland en la Copa Argentina, competencia queen 2025 perdió también desde los doce pasos con Independiente Rivadavia. Y este jueves se vinieron todos esos fantasmas a la cabeza cuando a los 93 minutos de juego, Baliño señaló la pena máxima a instancias de VAR por un foul infantil de Forclaz a Lozano y Tomás Molina, quien venía de errar dos contra la Lepra y no patear frente al Funebrero, se hizo cargo.
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Tanto se vinieron los fantasmas que el 27 la tiró por arriba del travesaño y no pudo quebrar el cero de un partido muy chato, donde el empate le cae bien al match.
Claro, porque entre el nerviosismo y la ansiedad de Estudiantes de Río Cuarto por volver a jugar de local en Primera tras 41 años, hizo que el local luche más de lo que juegue y se preocupe más por el resto físico que le faltó en el debut contra Tigre: estuvo impreciso, con más atento a contener al Bicho que de generar peligro en campo rival. A la hora de atacar, lo hizo de forma directa y con algo más de dinámica que su rival, pero no fue suficiente.
Y eso, por momentos, lo aprovechó Argentinos, que de entrada buscó imponer condiciones a través de la tenencia. Pero ojo, p orque como ya le ha ocurrido en otras oportunidades y sea tal vez el mayor déficit del equipo de Nico Diez, esa excesiva posesión del balón, no estuvo acompañada de profundidad, verticalidad ni cambio de ritmo en los metros finales, por lo que los ataques no fueron claros ni del todo peligrosos, salvo por alguna combinación y escapada por las bandas, donde ni Porcel, Lozano y Prieto tuvieron su noche más picante. Algo de eso cambió con los ingresos de Bravo, Kida y, especialmente, el pibe Jainikoski, quien al ratito de entrar pudo abrir el marcador, pero Bacchia, quien terminó siendo figura, lo evitó.
Así, fue empate 0-0. Resultado que a Estudiantes le cae bien, pero que a Argentinos le deja un sabor muy amargo por su karma.