Debido a la gravedad del caso y para proteger a las víctimas, el Tribunal decidió que solo las jornadas del 31 de marzo y del 16 de abril sean públicas.
En la primera se realiza la apertura y la lectura del requerimiento de elevación a juicio, mientras que en la última se presentarán los alegatos finales y se dará a conocer el veredicto.
Durante las audiencias más duras, que se llevarán a cabo los días hábiles entre el 1° y 15 de abril, se presentarán las pruebas y los testimonios.
Los acusados enfrentarán el juicio con estrategias de defensa distintas. Germán cuenta con la representación legal de Gonzalo de Paula, quien lo asesora desde el inicio del proceso, mientras que Sebastián optó por cambiar de abogado y eligió a Eduardo Paredes para asumir su defensa.
La denuncia contra los hermanos Kiczka
Germán y Sebastián Kiczka
La investigación contra los hermanos Kiczka se originó a partir de una serie de informes internacionales que fueron enviados desde Estados Unidos a la Fiscalía Especializada de Buenos Aires, bajo la dirección de la fiscal Daniela Dupuy.
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El informe identificó una serie de direcciones IP vinculadas con la descarga y distribución de material de abuso sexual infantil. Estas direcciones llevaron a un domicilio en Misiones en el que residían los acusados.
Las sospechas en un principio se centraron en Sebastián, el mayor de los hermanos, y su padre. Ambos aceptaron los cargos en un juicio abreviado luego de ser allanados en febrero del 2024, lo que dio lugar a una nueva causa.
Esta nueva causa derivó en una investigación por parte de la Unidad de Cibercrimen y la Secretaría de Delitos Complejos (SAIC) de Misiones, que terminó con una orden de allanamiento en la casa del exdiputado provincial.
En el operativo, ordenado por el Juzgado de Instrucción penal N°4 de Apóstoles, a cargo del doctor Faría, se encontraron dos celulares y una notebook. En esos dispositivos había material de abuso sexual contra menores, zoofilia e incesto.
El juez Faría también ordenó el allanamiento del local Pizza Leo Club, propiedad de los hermanos Kiczka: allí encontraron 603 archivos multimedia con contenido de explotación sexual contra menores.