Lo apuñaló 26 veces. El acusado atacó brutalmente a la víctima y a su madre, motivado por prejuicios religiosos y xenofobia.
Un crimen que conmocionó a la comunidad musulmana y palestina en Estados Unidos ha llegado a su desenlace judicial. Joseph Czuba, un hombre de 73 años, fue declarado culpable este viernes por el asesinato de Wadee Alfayoumi, un niño palestino-estadounidense de 6 años, y por herir gravemente a su madre, Hanan Shaheen, en un ataque que las autoridades calificaron como un crimen de odio. Según informó CBS News, el ataque ocurrió el 14 de octubre de 2023 en Plainfield Township, un suburbio de Chicago, apenas días después de que el conflicto entre Israel y Hamas se intensificara con un ataque del grupo palestino el 7 de octubre.
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El jurado, que deliberó durante poco más de una hora, encontró a Czuba culpable de asesinato en primer grado, intento de asesinato, agresión agravada y crímenes de odio. Wadee fue apuñalado 26 veces, mientras que su madre sufrió más de una docena de heridas de arma blanca. La brutalidad del ataque y su motivación islamofóbica han generado indignación y temor en las comunidades musulmanas y palestinas de Illinois y más allá.
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El caso cobró relevancia nacional debido a la creciente preocupación por los crímenes de odio en Estados Unidos, especialmente contra comunidades musulmanas y árabes. Líderes y organizaciones de derechos civiles han advertido sobre el aumento de la retórica islamofóbica y su impacto en la seguridad de estas comunidades. Diversos sectores han instado a una mayor vigilancia y medidas para prevenir ataques motivados por prejuicios, subrayando la necesidad de proteger a las minorías vulnerables en tiempos de conflicto internacional.
Un ataque motivado por el odio y la paranoia
De acuerdo con el testimonio de Hanan Shaheen, quien sobrevivió al ataque, Czuba había comenzado a mostrar comportamientos hostiles hacia ella en los días previos al incidente. Shaheen, de 33 años, había alquilado dos habitaciones en la casa de Czuba y su entonces esposa, Mary Connor, durante dos años sin problemas aparentes. Sin embargo, tras el inicio del conflicto entre Israel y Hamas, Czuba comenzó a expresar comentarios islamofóbicos y a culpar a los musulmanes por la violencia en Medio Oriente. Según detalló CBS News, Czuba le dijo a Shaheen que “su gente” estaba matando a judíos y bebés en Israel, y que los musulmanes no eran bienvenidos en su hogar.
Shaheen relató que intentó calmar la situación sugiriendo que rezaran por la paz, pero días después, Czuba irrumpió en su habitación, la atacó con un cuchillo y trató de inmovilizarla mientras su hijo observaba aterrorizado. Durante el ataque, Shaheen logró arrebatarle el cuchillo momentáneamente y herirlo, pero Czuba recuperó el arma y continuó con la agresión. Cuando Shaheen logró refugiarse en el baño para llamar al 911, Czuba dirigió su furia hacia Wadee, quien acababa de celebrar su cumpleaños. Según el testimonio de Shaheen, escuchó los gritos de su hijo mientras Czuba lo atacaba.
Evidencia desgarradora y un juicio marcado por el dolor
Cuando los primeros socorristas llegaron al lugar, encontraron a Wadee con un cuchillo de 18 centímetros (7 pulgadas) aún incrustado en su cuerpo. El niño no sobrevivió a las heridas, mientras que Shaheen fue trasladada al hospital, donde recibió 19 puntos de sutura en el rostro y grapas en la parte posterior de la cabeza. Según consignó CBS News, las imágenes y videos presentados durante el juicio fueron tan gráficos que el juez ordenó que los monitores de la sala estuvieran orientados únicamente hacia el jurado, para proteger a los familiares de Wadee presentes en la audiencia.
El testimonio de los primeros en responder al llamado de emergencia fue clave en el juicio. Uno de los agentes del sheriff del condado de Will rompió en llanto al describir la escena y al ver las imágenes captadas por su cámara corporal. En una llamada al 911 reproducida durante el juicio, se escucharon los gritos de Wadee y los desesperados intentos de Shaheen por salvar a su hijo.
Un crimen que sacudió a la comunidad musulmana
El asesinato de Wadee y el ataque a su madre generaron una ola de temor e indignación en las comunidades musulmanas y palestinas de Illinois. Heena Musabji, directora legal de CAIR Chicago, calificó el caso como “el crimen de odio más atroz que ha impactado a la comunidad musulmana de Chicago en la historia reciente”. Según reportó CBS News, el caso también atrajo atención internacional, subrayando las tensiones y los prejuicios exacerbados por los conflictos en Medio Oriente.
El padre de Wadee, Odai Alfayoumi, expresó su dolor tras el veredicto. “No sé si debería estar contento o triste, si debería llorar o reír”, dijo en árabe a través de un traductor. “Soy el padre de un niño que he perdido, y no hay palabras que puedan describir este vacío”. También pidió que la muerte de su hijo sea la última tragedia de este tipo y que ningún otro niño tenga que sufrir lo que Wadee padeció.
Un perfil de paranoia y odio
Durante el juicio, la exesposa de Czuba, Mary Connor, ofreció un testimonio que arrojó luz sobre el estado mental del acusado en los días previos al ataque. Según Connor, Czuba se había vuelto paranoico y obsesionado con la idea de que el conflicto en Medio Oriente podría poner en peligro su seguridad personal. Incluso llegó a retirar 1.000 dólares de su cuenta bancaria por temor a un colapso del sistema financiero en Estados Unidos. Connor también relató que Czuba comenzó a hablar de un supuesto “día de la yihad” y a insistir en que Shaheen debía abandonar la casa, a pesar de que ella nunca había tenido invitados ni había causado problemas.
En una conversación grabada con un sargento del sheriff del condado de Will, Czuba comparó a Shaheen y Wadee con “ratas infestadas” que debían ser exterminadas. Según el fiscal Chris Koch, esta mentalidad fue la que llevó a Czuba a cometer el ataque. “Eso fue lo que hizo ese día”, afirmó Koch durante su alegato final.
La defensa y el veredicto
La defensa de Czuba intentó sembrar dudas sobre la versión de los hechos presentada por la fiscalía. Su abogado, George Lenard, sugirió que Shaheen podría haber tenido un interés financiero en el caso, ya que presentó una demanda por homicidio culposo contra Czuba y su exesposa, aún pendiente de resolución. También cuestionó por qué Shaheen se refugió en el baño y sugirió que las heridas de Wadee podrían haber sido autoinfligidas por su madre, una teoría que la fiscalía calificó de “ridícula” y “descabellada”.
Finalmente, el jurado rechazó los argumentos de la defensa y declaró a Czuba culpable de todos los cargos. Su sentencia está programada para el 2 de mayo de 2025.
Un llamado a la paz
Aunque Shaheen no estuvo presente en la sala cuando se anunció el veredicto, pidió a través de un representante que se transmitiera su mensaje de esperanza. “Rezo solo por la paz y el amor”, expresó. Su caso, marcado por el dolor y la pérdida, ha puesto de relieve los peligros del odio y la intolerancia, y ha dejado una profunda huella en las comunidades afectadas.