El presidente de Estados Unidos contó que quiso observar lo que ocurría antes de abandonar el salón. El ataque obligó a suspender la cena de corresponsales y reavivó el debate sobre la seguridad presidencial.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló este domingo que intentó retrasar su evacuación durante el tiroteo ocurrido en Washington mientras agentes del Servicio Secreto lo retiraban del lugar, según declaró en una entrevista exclusiva con la cadena CBS News.
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El mandatario explicó que quiso observar la situación antes de abandonar el salón donde se desarrollaba la cena de corresponsales.
Durante la conversación con la periodista Norah O’Donnell, Trump relató que no facilitó de inmediato el procedimiento de seguridad.
El episodio ocurrió cuando se escucharon disparos en el hotel donde se realizaba el evento. En ese momento, agentes del Servicio Secreto activaron el protocolo de emergencia y procedieron a evacuar al presidente, a la primera dama y a otros integrantes del Gobierno.
Trump reconoció que el operativo fue rápido y efectivo, y destacó el accionar de los equipos de seguridad. “Estaba rodeado de gente excelente”, dijo al referirse a los agentes que lo protegieron durante el incidente.
El mandatario también brindó detalles sobre su percepción inicial de lo ocurrido. Explicó que al principio interpretó el ruido como la caída de un objeto. “Escuché un ruido y pensé que era una bandeja que se caía”, señaló. Sin embargo, con el correr de los segundos comprendió que se trataba de disparos, lo que generó la reacción inmediata de los presentes y de las fuerzas de seguridad.
De acuerdo con la reconstrucción oficial, el sospechoso intentó avanzar armado hacia el interior del edificio antes de ser reducido por la policía. El individuo portaba varias armas y fue detenido sin lograr acceder al salón donde se encontraba el presidente.
Durante el incidente, un agente del Servicio Secreto resultó alcanzado por un disparo, aunque el impacto fue contenido por su chaleco antibalas, lo que evitó consecuencias mayores.
Trump subrayó que el atacante no llegó a comprometer directamente el área donde él se encontraba.
“No estuvo ni cerca de atravesar las puertas de la sala”, afirmó. Aun así, reconoció que la situación evidenció los riesgos asociados a su cargo. Consultado sobre posibles amenazas, respondió: “Es una profesión peligrosa”.
En sus declaraciones, el presidente elogió el desempeño de las fuerzas de seguridad y aseguró que la respuesta fue inmediata. Además, difundió imágenes del incidente y sostuvo que el material refleja tanto la violencia del ataque como la rapidez con la que actuaron los agentes. El operativo incluyó la evacuación del mandatario y de otros asistentes, quienes fueron trasladados a zonas seguras en cuestión de minutos.
Tras el incidente, Trump expresó su intención de continuar con el evento, aunque finalmente se decidió suspenderlo por recomendación del equipo de seguridad. “Luché mucho para que siguiera”, indicó, al tiempo que propuso reprogramar la cena en un plazo cercano.
La investigación sobre el ataque continúa en curso. Autoridades confirmaron que el sospechoso había elaborado un documento previo en el que detallaba posibles objetivos, lo que forma parte de las pruebas analizadas. Mientras tanto, el episodio reavivó la atención sobre los protocolos de seguridad en eventos de alto perfil y el rol del Servicio Secreto en la protección de funcionarios.