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Hubo 40 mil operaciones menos: caen las ventas en los supermercados locales

Una realidad compleja para el comercio local, donde la caída del consumo, el cierre de pequeños negocios y la necesidad de adaptación constante marcan el pulso de la actividad.

Hoy 15:01

En el marco de una entrevista realizada por Noticiero 7, referentes del sector comercial de Santiago del Estero expusieron con preocupación el impacto de la crisis económica en el consumo y la actividad de los supermercados locales.

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Sofía Garnica, presidenta de la Comisión Joven de la Cámara de Comercio, junto a la contadora Emilse Piombo, detallaron un panorama marcado por la caída sostenida en las ventas y cambios en los hábitos de compra.

Según indicaron, en comparación con el año pasado, las ventas registran una baja mensual que oscila entre el 10% y el 13%. Este descenso se refleja con mayor fuerza en el segmento minorista, mientras que en el mayorista también se perciben consecuencias, especialmente por el cierre de pequeños comercios como kioscos de ventana y almacenes.

“Tenemos dos tipos de consumidores bien marcados: el minorista y el mayorista. En el primero es donde más sentimos la caída, mientras que en el segundo vemos el impacto del cierre de muchos pequeños negocios”, explicaron.


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Frente a este escenario, los comercios han debido adaptarse para sostener la actividad. Una de las estrategias implementadas fue la incorporación de una modalidad de venta mayorista desde seis unidades, pensada para facilitar el acceso de pequeños emprendedores a precios más competitivos y permitirles mantener variedad en sus góndolas.

“Buscamos amoldarnos a la crisis y también acompañar a los emprendedores, que son parte fundamental del circuito comercial”, señalaron.

En cuanto al comportamiento del consumidor, remarcaron que las familias han modificado sus hábitos: se agrupan para realizar compras mensuales, priorizan productos más económicos y recurren a marcas sustitutas. Aunque la demanda de alimentos se mantiene —por tratarse de un consumo esencial—, el volumen de compra ha disminuido considerablemente.

“La gente no deja de consumir, pero sí ajusta lo que compra de acuerdo a su poder adquisitivo, que hoy se ve muy afectado por otros gastos”, explicaron.

Además, destacaron una creciente demanda de financiación por parte de los clientes, una necesidad que el sector no siempre puede cubrir debido a sus propias limitaciones financieras.

“El rubro no nos permite ofrecer plazos largos, ya que nuestros pagos son a corto plazo. Sin embargo, vemos que cada vez más clientes buscan ese tipo de facilidades”, concluyeron.

El informe deja en evidencia una realidad compleja para el comercio local, donde la caída del consumo, el cierre de pequeños negocios y la necesidad de adaptación constante marcan el pulso de la actividad.