El organismo prevé desembolsos por más de US$7.200 millones en 2026 e incluye una garantía para facilitar el acceso a crédito privado.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció un nuevo paquete de apoyo financiero para el país que contempla desembolsos por más de US$7.200 millones en 2026, además de una garantía destinada a facilitar el acceso a financiamiento privado.
Según informó el organismo, el plan incluye más de US$5.000 millones en operaciones soberanas con el sector público, orientadas al financiamiento de proyectos estratégicos y al fortalecimiento de distintas áreas del Estado.
A su vez, se prevé una garantía por US$550 millones que permitirá mejorar las condiciones de acceso al crédito privado, en un contexto donde el Gobierno busca reducir el costo del financiamiento.
En ese sentido, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el impacto de la medida. “Esto nos permitirá refinanciar deuda más cara por deuda más barata, reduciendo el costo financiero para todos los argentinos”, aseguró.
Por su parte, BID Invest —la división del organismo orientada al sector privado— estima movilizar inversiones por unos US$2.200 millones, destinadas principalmente a empresas y proyectos productivos.
El programa para 2026 apunta a ampliar el respaldo mediante el impulso de reformas estructurales, inversiones en las provincias y financiamiento directo al sector privado, en línea con la estrategia económica del Gobierno.
El presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn, valoró el proceso económico en curso. “El gobierno y el pueblo argentino han hecho un gran esfuerzo para estabilizar su economía y avanzar en reformas para el crecimiento”, sostuvo.
En cuanto al destino de los fondos, el organismo priorizará áreas como infraestructura social y productiva, acceso a servicios de salud, desarrollo de la economía digital y financiamiento para micro, pequeñas y medianas empresas.
También se contemplan proyectos vinculados a sectores estratégicos como la agroindustria, la manufactura de exportación y la explotación de minerales críticos, entre ellos el litio.
Desde el sector público, el foco estará puesto en la gestión fiscal, la mejora del gasto público, la modernización tributaria y el fortalecimiento de áreas como seguridad, justicia y servicios esenciales.
El plan representa un incremento respecto a los niveles de financiamiento aprobados en 2025 y forma parte del acompañamiento del organismo al proceso de estabilización económica que atraviesa el país.