La crisis provocada por Manuel Adorni acentúa el malestar con los efectos recesivos del programa económico y mimetiza al gobierno con la casta que se había propuesto desterrar del poder.
Por Daniel Bilotta
Para La Nación
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La asimilación con la oposición es tal que el oficialismo también parece convencido de necesitar un mesías. La llegada de alguien que los libere de apuros. Incluso al Presidente. En lo que difieren es en las metas y los plazos de búsqueda. Sin que le sobre, la oposición cuenta con algo más de tiempo para dar con uno que represente una alternativa al presidente en 2027.
Al oficialismo lo apremia la urgencia de sustituir al jefe del Gabinete para huir del atolladero donde lo introdujo la evolución patrimonial del actual en la función pública. El casting de candidatos es más reducido de lo que aparenta y excluye ex profeso a Luis Petri para no incordiar a Alfredo Cornejo. El gobernador de Mendoza controla con Pamela Verasay a los seis diputados de la UCR que funcionan como aliados de Martin Menem en la Cámara baja.
Pablo Quirno y Pilar Ramírez cuentan con la simpatía de Karina Milei. Un requisito indispensable para cubrir un lugar que pone a la hermana del presidente en una disyuntiva. Seguir utilizando ese cargo para posicionar un candidato que compita por la jefatura del gobierno porteño o designar allí a alguien con vocación de liderar la administración libertaria. Nicolás Posse y Guillermo Francos fueron eyectados del gobierno al inclinarse por la última alternativa.
La elección de Quirno supondría descabezar la Cancillería. Lo que vuelve a poner de relieve la dificultad de los Milei para reclutar funcionarios que defiendan a ellos más que a sus ideas. El rumor de que Karina hizo medir a Diego Santilli como candidato en la ciudad revelaría su poca disposición a cederle ese rol a Bullrich. Pero también el interés relativo en que el ministro del Interior compita por la candidatura a gobernador bonaerense.
Jorge Macri respira aliviado con la caída en desgracia de Adorni que, supone, despeja su reelección. Sin reparar en que el centro de gravitación en la ciudad se desplazó del Ejecutivo a la Legislatura porteña. El hábitat natural para los acuerdos que teje en su nombre Daniel Angelici bajo una amenazante nube negra: los 40 votos sobre un total de 60 que podrían reunir Unión por la Patria (20), La Libertad Avanza (14) y Confianza y Desarrollo (6) de Horacio Rodríguez Larreta. La mayoría calificada de dos tercios necesaria para obturar y, si quisiera, investigar, a su gobierno. Precavido, Angelici restaura los puentes rotos por Macri con su antecesor. Por ahora solo con trabajos de mantenimiento, según fuentes legislativas. Allí se asegura que Ramírez, jefa del bloque libertario, está en el corazón de Karina para competir con Macri. La suerte de Adorni estaría atada a su presentación en el Congreso del 29 de abril. La de Luis Caputo está vapuleada por la inflación del 3,4 por ciento en marzo.
Axel Kicillof no capitalizó como deseaba la protesta de un centenar de intendentes peronistas de todo el país frente al Ministerio de Economía para reclamar el cese del recorte de fondos a las provincias. Rosario Romero, de Paraná, planteó que su pertenencia al kirchnerismo lo complica para ser candidato presidencial de todo el PJ. La magnitud de esa dificultad haría meditar con lanzar la suya a Ricardo Quintela. El gobernador de La Rioja es el único aliado incondicional de Kicillof.
Romero hizo foco sin querer en otra debilidad de Kicillof. No lidera en soledad ese espacio. En el informe de Latam Pulse en marzo, Kicillof y Bullrich lideran con el 38 por ciento a los dirigentes con mejor imagen. Pero seguidos de cerca por Milei (37%) y Cristina (34%). Un detalle en el que reparó demasiado tarde Carlos Bettini, el viejo amigo de los Kirchner que representó entre 20024 y 2015 a sus gobiernos como embajador en España. El país donde reside y es lobbista cercano al gobierno de Pedro Sánchez.
Bettini invitó a Kicillof a la Cumbre Mundial Progresista en España pero no a Cristina. Un error que subsanó de urgencia. Wado de Pedro y el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, representarán en la cumbre a Cristina. La expresidente le hizo saber a Kicillof que será parte activa para sucederlo como gobernador. Cristina cenó la tercera semana de marzo en San José 1111 con Julio Alak. El intendente de La Plata es aliado a Kicillof y la visitó para informarle que será candidato a gobernador. Cristina no lo objetó, pero le reveló que advertía en la sociedad una demanda mucho más disruptiva que podría satisfacer Sergio Berni. El gobernador contabiliza doce intendentes anotados en esa carrera. La modificación de la ley 14836 para que puedan ser reelectos de modo indefinido achicaría considerablemente ese número.
Los del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) de Kicillof son los más necesitados de eliminar cualquier tipo de restricción. Tal vez por eso el resto lo desafía a que sea él quien envíe ese proyecto a la Legislatura para sancionarlo entre junio y julio, con el mundial de fútbol como supuesta cortina de humo y Sergio Massa como árbitro. Con sus aliados, Unión por la Patria reuniría 45 votos en Diputados. Dos menos de la mayoría simple necesaria que tiene garantizada en el Senado.
Bastaría la ausencia de los ligados a Massa para diluir la demanda opositora de la Boleta Única de Papel (BUP) para acompañar la iniciativa. Massa quiere que la reelección indefinida sea resuelta por un fallo de la Corte, donde es representado por la eterna disidencia de Sergio Torres con Hilda Kogan y su presidente, Daniel Soria. Una posición que obliga a convocar a conjueces del Tribunal de Casación, controlado por Massa. A cambio de ese gesto, reclamaría ocupar una de las cuatro vacantes del máximo tribunal.
Estos movimientos, más la gran PASO presidencial de connotación massista ofertada por Emilio Monzó y Nicolás Massot a Kicillof contra Jorge Brito, inquieta al MDF, que especula con la candidatura a gobernador de Massa. Sobre todo para recomponer su sistema de poder, al que perciben dañado. Es la forma en la que se explica la imprudencia de hacer lo correcto cometida por Guillermo Marijuan. El fiscal federal envió a sorteo la denuncia por supuestas irregularidades con el sistema de fotomultas bonaerense contra el ministro de Transporte, Martín Marinucci, el titular de Secutrans, Leandro Camani, y el dueño de la emblemática parrilla “Roldán”, Diego “El tano” Lepera. Incluido Marijuan, todos bajo la presunción de mantener vínculos con Massa. Si el fiscal sorprendió a todos con su conducta es por la reunión previa que habría mantenido con Camani y Lepera en “Roldán.”
Marijuan les habría adelantado allí que enviaría la causa al juez federal de Tres de Febrero, Juan Manuel Culotta, que investiga otra conexa. Su cambio de opinión habría coincidido con el turno de María Servini en la Justicia Federal. Servini mantiene una antigua y, en apariencias, fecunda amistad con Claudia Balbín. En versiones malintencionadas, las oficinas de Balbín en la avenida Córdoba al 400 funcionaron por décadas como una sucursal del despacho de Servini para resolver causas complejas. Esa dirección de Balbín coincide con el domicilio fiscal de Cecaitra, la firma de la que es asesora letrada. Lo mismo que su hijo, Santiago Viola, antes de ser ministro de Justicia. Cecaitra compitió con Secutrans por el servicio de fotomultas hasta que el gobierno bonaerense suspendió su prestación. El Tribunal de Cuentas cuestionó la contratación de una cámara que funciona como una empresa pero sin pagar IVA ni Impuesto a las Ganancias.
Algunos aluden a Lule Menem como nuevo propietario de Cecaitra, interesada en recuperar su contrato con el gobierno bonaerense. Para eso debería reconvertirse en sociedad anónima. El problema es que para recibir el alta del ARCA debe pagar antes en forma retroactiva el IVA. Malintencionados que no faltan, especulan que Marinucci fue involucrado en la denuncia anónima que Marijuan recibió por correo para que Massa se encargue de volver más laxos los requisitos del gobierno bonaerense. Marinucci responde a Massa.
En su refugio del oeste del conurbano, Juan Pablo Beacon masculla su decepción con la Justicia argentina. Nadie atiende su reclamo de declarar contra su ex patrón, Pablo Toviggino. Un franco contraste con magistrados de Washington y Florida, que lo habrían escuchado al menos cuatro veces de acuerdo a los pocos amigos que le quedan. Beacon sueña que los Estados Unidos intervenga y Toviggino sea detenido. Como el oficialismo y la oposición, él también anhela por la llegada de un mesías.