El Ministerio de Salud de Salta reporta 572 casos confirmados de chikungunya, con un fallecido y la preocupación por las secuelas en pacientes.
El brote de chikungunya en Salta ha cobrado su primera víctima mortal, lo que ha generado un significativo alerta sanitaria en la región. La situación se complica aún más con el aumento de casos con secuelas que pueden extenderse durante meses, lo que resalta la necesidad de atención médica adecuada.
Según el último reporte oficial, Salta cuenta con 572 casos confirmados y 27 probables, concentrándose en el norte de la provincia. El departamento San Martín presenta 425 contagios, seguido por Orán con 102 y Anta con 30. Localidades como Salvador Mazza, Aguas Blancas y Embarcación son las que más positivos registran.
El primer fallecimiento asociado a chikungunya corresponde a un paciente de Embarcación, quien presentó síntomas el 27 de marzo. Fue trasladado a Orán el 3 de abril, donde falleció al día siguiente debido a un agravamiento de su cuadro, confirmado como infección por chikungunya.
Francisco García Campos, director de Coordinación Epidemiológica, señaló en Radio Salta que la situación sigue en expansión: "La situación de chikungunya a nivel provincial sigue con el aumento en el número de casos, como habíamos superado los 500". Además, alertó sobre la circulación autóctona del virus, con más del 90% de los casos sin antecedentes de viaje.
El especialista también mencionó que el fallecimiento es un caso que se está analizando en profundidad, dado que es la primera vez que se presenta una situación de este tipo. A pesar del incremento de contagios, la mayoría de los pacientes evoluciona sin necesidad de internación, manejándose en forma ambulatoria.
No obstante, García Campos destacó la aparición de secuelas típicas del chikungunya, como dolores articulares simétricos que pueden persistir por meses. Esto afecta directamente la calidad de vida de los pacientes, quienes requieren atención continua.
Paula Herrera, jefa del Programa de Infecciones Asociadas al Cuidado de la Salud, advirtió que más del 50% de los pacientes pueden sufrir complicaciones a largo plazo, por lo que la rehabilitación es fundamental para evitar secuelas. El chikungunya presenta tres fases: aguda, post-aguda y crónica, con síntomas que pueden prolongarse más de tres meses.
La coexistencia del chikungunya con enfermedades respiratorias, como la gripe influenza, es otro de los puntos preocupantes. García Campos enfatizó que esta combinación puede generar cuadros clínicos más complejos, aumentando el riesgo de complicaciones en los pacientes afectados.