El Millonario tuvo un partido cuesta arriba, con uno menos desde los tres minutos, pudo ponerse arriba en el marcador, pero no aguantar la ventaja. Fue 1 a 1 por la primera fecha del Grupo H
No fue el estreno esperado para River Plate en la Copa Sudamericana. En una noche complicada en Bolivia, el equipo de Núñez empató 1-1 ante Blooming, en un partido que quedó marcado por la rápida expulsión de Lucas Martínez Quarta.
El encuentro cambió antes de los cinco minutos del primer tiempo, cuando Lucas Martínez Quarta vio la tarjeta roja tras derribar a un rival que se iba mano a mano. Tras la revisión del VAR, el árbitro sancionó falta como último recurso y dejó al Millonario con diez jugadores durante casi todo el partido. Ante esta situación, el DT rearmó la defensa con el ingreso de Germán Pezzella, quien volvió tras una lesión.
A pesar del golpe, River logró sostenerse en el partido. Con orden y algunas intervenciones clave de su arquero, resistió los avances del conjunto boliviano y encontró la ventaja a los 35 minutos. Un centro de Fabricio Bustos terminó en los pies de Sebastián Driussi, que definió con precisión para poner el 1-0.
Sin embargo, el esfuerzo empezó a pasar factura en el complemento. Apenas comenzado el segundo tiempo, Blooming llegó al empate tras una buena jugada colectiva que culminó Anthony Vásquez, luego de un centro atrás de Moisés Villarroel. A partir de allí, River intentó sostener el resultado ante el desgaste físico y la inferioridad numérica.

El empate deja sensaciones encontradas: por un lado, el equipo sumó en un contexto adverso; por el otro, dejó pasar la chance de empezar con un triunfo. Ahora, el Millonario deberá hacerse fuerte como local para encaminar su clasificación en el grupo.