El partido estuvo demorado varios minutos tras agresiones desde la tribuna local hacia el banco de la Academia.
El clásico entre Independiente y Racing Club vivió un momento de alta tensión en el Estadio Libertadores de América, cuando se produjeron incidentes entre hinchas del Rojo y los suplentes del equipo visitante.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
El hecho ocurrió poco después del penal errado por Adrián Martínez, en un contexto donde el clima ya era caliente dentro y fuera del campo de juego.
Mientras los jugadores discutían dentro del campo tras la jugada del penal, desde la platea ubicada detrás del banco de Racing algunos simpatizantes de Independiente comenzaron a agredir verbalmente a los suplentes del equipo visitante.
La situación escaló cuando los fanáticos rompieron la parte trasera del banco de suplentes, lo que obligó a detener momentáneamente el encuentro para evitar que el conflicto pasara a mayores.
Fue Gonzalo Costas, ayudante de campo e hijo del entrenador de Racing, Gustavo Costas, quien ingresó al terreno de juego para advertir al árbitro Leandro Rey Hilfer sobre los incidentes.
Tras el aviso, el partido fue detenido durante varios minutos mientras efectivos policiales se acercaron al sector para controlar la situación y contener a los hinchas, que también insultaban e invitaban a pelear a los futbolistas visitantes.
A pesar de la gravedad del episodio, el conflicto no pasó a mayores y el encuentro pudo reanudarse, aunque el ambiente quedó cargado de tensión de cara al segundo tiempo.
El clásico de Avellaneda volvió a mostrar su intensidad característica, tanto dentro como fuera de la cancha, en un duelo donde la pasión se hizo sentir en cada momento.