La posible salida de la Joya a mitad de año abrió un abanico de interesados. Según trascendió, un club de Río de Janeiro prepara una oferta económica importante para seducir al futbolista.
Mientras Paulo Dybala define su futuro, el mercado de pases suma un nuevo protagonista de peso. Flamengo irrumpió con fuerza en la carrera por el cordobés y se posiciona como un competidor directo de Boca Juniors, que sigue de cerca la situación del atacante de AS Roma.
La posible salida de la Joya a mitad de año abrió un abanico de interesados. Según trascendió, el club de Río de Janeiro prepara una oferta económica importante para seducir al futbolista y sumarlo como gran figura de su proyecto. La intención de Flamengo es clara: dar un golpe de mercado y reforzar su plantel con un nombre de jerarquía internacional.
En paralelo, Boca no se baja de la pelea. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme mantiene contacto constante con el entorno del jugador, con la ilusión de sumarlo para la fase decisiva de la Copa Libertadores. Si bien no hay una decisión tomada, las charlas avanzan y en el Xeneize se aferran a la posibilidad de concretar un fichaje histórico.
Puertas adentro del plantel también alimentan el sueño. Leandro Paredes expresó públicamente su deseo de compartir equipo con Dybala: “Para mí sería un sueño y para él también”, aseguró. Sus palabras potenciaron la expectativa de los hinchas, que imaginan a la Joya como la pieza clave para ir por la Séptima.
Como si fuera poco, desde Europa aparece otro actor en escena. Galatasaray evalúa meterse en la disputa con una propuesta competitiva para mantener al delantero en el Viejo Continente. El club turco, habitual animador de torneos internacionales, podría tentar a Dybala con la continuidad en el máximo nivel europeo.
Con 32 años y una carrera consolidada, Dybala afronta una decisión determinante: seguir en Europa, aceptar una oferta millonaria o regresar al fútbol sudamericano en uno de los movimientos más impactantes del mercado.