El Taladro se impuso por 3 a 0 en el marco de los 32avos de final.
Banfield entró a la cancha de Temperley con dos presiones. Una ser el rival de mayor categoría y tener que ganar. Y la otra es que nunca había vencido a un rival de la B Metropolitana. Y en la Copa Argentina siempre hay sorpresas, pero esta vez el Taladro no dejó margen para el golpe: cumplió, fue superior y avanzó sin discusiones.
El arranque lo mostró incómodo. Real Pilar le disputó la pelota, se plantó en campo rival y durante los primeros 15 minutos lo obligó a trabajar. De hecho, Sanguinetti tuvo que lucirse ante un cabezazo bravo que encendió la alarma. Pero esa rebeldía duró poco. Cuando Banfield se ordenó, empezó a imponer su ritmo y a marcar diferencias.
La apertura llegó a los 29’ y desde una fórmula preparada. Salida corta, centro de Zalazar al segundo palo, Arboleda la bajó con precisión y Tiziano Perrota, con olfato de área, la empujó para el 1-0. A partir de ahí, el partido cambió de dueño.
Banfield creció en confianza, manejó la pelota y fue por más. Y antes del descanso volvió a golpear. A los 37’, Perrota picó al vacío, le ganó a todos en velocidad y definió con calidad, levantándola por encima del arquero para firmar su doblete.
El segundo tiempo estuvo de más. El equipo de Troglio controló el trámite, estiró la ventaja con el gol de Anselmo a los 37’ del segundo tiempo y administró la ventaja con oficio. Asi con autoridad, selló un triunfo lógico que le permite seguir en carrera.
Ahora, en 16avos, lo espera el ganador entre San Martín de Tucumán y Estudiantes de Río Cuarto. Banfield avanzó como debía. Y con un Perrota en modo cazador.
