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Científicos descubrieron un planeta líquido a solo 35 años luz de la Tierra

Observaciones del telescopio James Webb, y simulaciones avanzadas, revelaron que el exoplaneta L 98-59 d estaría formado por un gran océano de lava.

Hoy 09:22

Hasta ahora, la ciencia había ubicado a los planetas en dos categorías: sólidos, como la Tierra o Marte, y gaseosos, como Júpiter y Saturno. Pero un nuevo descubrimiento podría agregar un tercer tipo de cuerpos celestiales.

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Un equipo internacional de investigadores, encabezado por Harrison Nicholls, de la Universidad de Oxford, identificó evidencias de que el exoplaneta L 98-59 d no encaja en los modelos clásicos y sugiere que este mundo podría representar una nueva clase de planetas líquidos.

El trabajo, basado en observaciones del telescopio espacial James Webb y datos obtenidos desde observatorios terrestres, describe la estructura interna del exoplaneta como dominada por material en estado líquido.

Un mundo con océanos de magma
L 98-59 d orbita una estrella enana roja a unos 35 años luz de la Tierra y tiene un tamaño cercano a 1,6 veces el de nuestro planeta. Sin embargo, lo que más llamó la atención de los científicos es su baja densidad en relación con su volumen, un indicio de que su composición interna es distinta a la de los planetas rocosos conocidos.

A partir de simulaciones informáticas avanzadas, el equipo reconstruyó su evolución durante miles de millones de años. Los resultados apuntan a que su manto no sería sólido, sino una vasta masa de silicatos fundidos, similar a lava, que formaría un océano global de magma extendido a gran profundidad.

Ese reservorio líquido tendría un rol clave en la dinámica del planeta: actuaría como un depósito capaz de almacenar grandes cantidades de azufre durante escalas de tiempo geológicas.

Una atmósfera marcada por el azufre
Las observaciones también detectaron la presencia de sulfuro de hidrógeno en la atmósfera del planeta, un gas poco habitual en este tipo de estudios. Según los investigadores, la interacción constante entre el interior fundido y la atmósfera habría permitido mantener una envoltura gaseosa densa, rica en hidrógeno y compuestos sulfurosos.

En condiciones normales, una estrella enana roja emitiría radiación suficiente como para dispersar este tipo de atmósferas en relativamente poco tiempo. Sin embargo, el intercambio químico con el océano de magma habría sostenido esa composición durante miles de millones de años.

El estudio plantea que L 98-59 d podría ser el primer ejemplo identificado de una población más amplia de planetas con características similares: ricos en gases, con altos contenidos de azufre y con interiores dominados por material fundido.

Una nueva categoría de planeta
La posible existencia de mundos donde gran parte de su estructura se mantiene en estado líquido introduce un escenario intermedio con propiedades propias.

El trabajo, publicado en la revista científica Nature Astronomy bajo el título Volatile-rich evolution of molten super-Earth L 98-59 d, abre una nueva línea de investigación en el estudio de exoplanetas y sugiere que la diversidad de mundos en la galaxia podría ser aún mayor de lo que se creía.