Maddie vino a Argentina país junto a su novio y quedó fascinada al probar por primera vez el clásico envase de vidrio. Su divertida descripción del invento generó miles de reacciones en redes.
Un momento tan simple como cotidiano para los argentinos se transformó en un fenómeno viral en redes sociales. Maddie, una joven influencer de Nueva Zelanda que vive en el país junto a su novio Gonzalo, descubrió por primera vez el tradicional sifón de soda y su reacción despertó miles de comentarios.
El video fue publicado en la cuenta que la pareja comparte en Instagram y TikTok, donde suelen mostrar los choques culturales entre la vida en Nueva Zelanda y las costumbres argentinas. Allí quedó registrado el instante en que la joven se encontró con el clásico envase de vidrio que dispara agua con gas a presión.
Lejos de llamarlo por su nombre, Maddie intentó describir el curioso objeto con definiciones que rápidamente hicieron reír a los usuarios. Primero lo bautizó como “agua divertida” y, después de probar el primer sorbo, aseguró que se trataba de “agua con estática”.
“Me dijeron que era agua normal, pero después con burbujas”, comentó entre risas mientras su novio le explicaba cómo usar correctamente la palanca del sifón para evitar que el agua salpique la mesa.
La sorpresa fue tal que la joven no dudó en lanzar una propuesta inesperada: aseguró que este sistema debería exportarse a Nueva Zelanda, ya que nunca había visto algo similar en su país.
La pareja que muestra los choques culturales
Maddie y Gonzalo se volvieron muy populares en redes sociales gracias a este tipo de contenidos. A través de su cuenta @kiwiceleste comparten situaciones cotidianas de una “kiwi” aprendiendo las costumbres argentinas, desde palabras del lunfardo hasta comidas y hábitos típicos del país.
El video del sifón acumuló miles de reproducciones en pocas horas y generó una ola de comentarios de usuarios argentinos que se divirtieron con la reacción de la influencer.
“Es la mejor definición de soda que escuché en mi vida”, escribió uno de los seguidores, mientras otros bromearon con que, una vez que se prueba el sifón, “ya no hay vuelta atrás”.