El conductor estrena esta noche a las 21:15 un nuevo formato de talentos con más de 200 participantes y un jurado integrado por Abel Pintos, La Mona Jiménez, Jimena Barón, Joaquín Levinton y el artista internacional Carlos Baute.
La televisión argentina suma desde esta noche una nueva propuesta en el horario central de El Trece con el esperado regreso de Guido Kaczka. A partir de las 21:15, el conductor vuelve a la pantalla con Es mi sueño, un reality musical que promete emoción, talento y competencia de alto voltaje. Más de 200 participantes buscarán cumplir el sueño de brillar en el escenario, enfrentándose a un jurado de peso: Abel Pintos, la Mona Jiménez, Jimena Barón, Joaquín Levinton y el artista internacional Carlos Baute. En la previa del estreno, Kaczka dialogó con el equipo de Puro Show desde los estudios de La 100, donde conduce cada mañana el ciclo radial No está todo dicho.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
Allí se mostró relajado e ilusionado: “Hoy, gran estreno. A las 21.15 con Abel Pintos, con La Mona Jiménez, con Jimena Barón, con Joaquín Levinton, con artistas internacionales que van a venir, como Carlos Baute y uno que se está cerrando. Venimos con mucha charla, muy contento, la verdad que estoy chocho con el programa, con lo bien que está. Puedo decir que van a ver algo muy bueno que les va a gustar”.
El conductor no ocultó su satisfacción con la apuesta y adelantó que el programa tendrá todos los condimentos de los grandes realities musicales. “Van a tener su mirada sobre los que pasan, los que no pasan, pero el programa es buenísimo”, aseguró convencido. Una de las novedades será el mecanismo de selección, que incluye una palanca graduada para cada jurado. Los participantes deberán alcanzar el “verde” en cada palanca para seguir en carrera, aunque el sistema permite matices. “A veces llegan con un verde completo, a veces con un verde apenas, si no se quedan en el amarillo o en el rojo”, explicó Guido, entusiasmado por el dinamismo que este sistema aportará a cada gala.
Sobre el jurado, Kaczka destacó la presencia de figuras únicas en la historia del espectáculo nacional. “La Mona está feliz”, remarcó, despejando rumores sobre posibles reemplazos. En realidad, habrá rotaciones y participaciones especiales, pero los jurados estables son los que ya se anunciaron. El conductor no escatimó elogios hacia el cuarteto de jurados: “Es una maravilla, porque además creo que se conocían Abel y La Mona. No se puede creer cómo advertís lo que piensa cada uno, lo distinto que son, pero en algún lugar está la esencia de que a cada uno le fue muy bien en lo suyo y entienden lo que es tener pasta de éxito”.
También hubo lugar para hablar del proceso de selección de los jurados y las sorpresas que preparan para el futuro. Guido volvió a insistir que hasta Xuxa estuvo en la mira. “Ella estuvo para entrar al principio, pero le cambió la agenda y no pudo arrancar con el programa. Todavía alguna sorpresa puede haber con eso”, deslizó, dejando la puerta abierta a la “reina de los bajitos”, como ella misma se definía.
En cuanto a su rol, Guido resaltó que este formato lo encuentra más involucrado que nunca, tanto en la conducción como en la producción. “Es un programa distinto para mí, porque es un formato mucho más estructurado. Me tiene como conductor, pero también como productor”, confesó. A diferencia de sus ciclos anteriores, como el recordado Buenas noches, familia, este reality tiene una estructura más firme y etapas bien definidas. “Ellos pasan instancias y van a llegar ocho de esos cientos de participantes a una función al Ópera. En ese teatro uno se va a alzar con el premio del público”, detalló sobre la gran final que se decidirá en vivo y con voto del público presente.
Como sucede en cada debut, Guido admitió que seguirá de cerca el rating y las repercusiones. “Seguro lo esté mirando para ver cuánto le gusta a la gente. Pero en este caso sé que el programa está muy bueno porque cómo está hecho, porque lo vi y me gustó mucho”, sostuvo.
A tan solo horas de que se enciendan las luces del estudio y comience la competencia, la expectativa es máxima. Es mi sueño pondrá a prueba no solo el talento de los participantes, sino también la química del jurado y la capacidad de Guido para reinventarse en cada desafío televisivo. Con premios millonarios en juego, sueños por cumplir y figuras de primer nivel, El Trece vuelve a apostar fuerte por el entretenimiento familiar y promete conquistar las noches con una dosis de música, emoción y sorpresas en cada gala. El público, como siempre, tendrá la última palabra.