Especialistas advierten que el sedentarismo, el estrés y el uso excesivo del celular son claves en las molestias cervicales. Qué movimientos recomiendan para reducir el dolor y mejorar la postura desde casa.
El dolor de cuello se convirtió en una de las molestias más frecuentes de la vida moderna. Pasar largas horas frente a pantallas, mantener posturas rígidas y el estrés cotidiano generan sobrecarga muscular, rigidez y fatiga en la zona cervical y dorsal.
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Según explicó el entrenador personal español Jorge Ruiz, el problema no responde únicamente a la postura. También influyen la falta de movimiento, la debilidad muscular y la ausencia de variabilidad en las posiciones corporales durante el día.
El especialista señaló que muchas personas permanecen absortas en redes sociales o frente a la computadora sin notar el paso del tiempo, lo que favorece tensiones sostenidas en el cuello y los hombros.
Entre las causas más habituales del dolor cervical, Ruiz enumera:
* Mantener la cabeza adelantada respecto del tronco al mirar pantallas.
* Permanecer con los hombros elevados y redondeados.
* Falta de fuerza en la musculatura dorsal y escapular.
* Estrés prolongado que aumenta la tensión en trapecios y cuello.
* Escasa movilidad de la columna dorsal por sedentarismo.
* Movilidad y fortalecimiento: la clave para aliviar el dolor
Ruiz remarcó que el enfoque más efectivo combina movimientos suaves de movilidad con ejercicios progresivos de fortalecimiento.
“No se trata de forzar el cuello, sino de devolverle capacidad y estabilidad”, explicó.
Además, sostuvo que no es necesario asistir a un gimnasio ni levantar grandes cargas: la clave está en ejercicios simples, adaptados a cada persona y realizados con constancia.
Ejercicios de movilidad recomendados
* Inclinaciones laterales suaves del cuello.
*Rotaciones controladas cervicales.
* Extensiones dorsales sobre respaldo o foam roller.
* Retracciones y elevaciones escapulares controladas.
* Estiramientos de brazos hacia arriba y apertura hacia adelante y atrás.
* Movimientos laterales suaves de la espalda.
* Ejercicios de fortalecimiento progresivo
* Postura del “Cristo” en la pared, sostenida por intervalos.
* Estabilización cervical en posición neutra.
* Remo con banda elástica.
* Elevaciones escapulares controladas.
Los especialistas coinciden en que incorporar estos movimientos en la rutina diaria puede no solo aliviar las molestias actuales, sino también prevenir dolores crónicos, mejorar la postura y reducir la tensión acumulada.