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Exportaciones de carne vacuna: más valor y menos dependencia de China

En diálogo exclusivo con el programa Campo Vivo, de Radio Panorama, el analista y asesor ganadero, Víctor Tonelli, explicó que este acuerdo internacional impactará de manera positiva a nivel nacional, ya que permitirá mejorar los márgenes de toda la cadena productiva, desde los frigoríficos hasta los productores.

07/02/2026

El acuerdo comercial que Argentina suscribió con Estados Unidos marca un punto de inflexión para la economía nacional y, en particular, para el sector agroindustrial. Dentro de un entendimiento marco que abarca múltiples rubros productivos, uno de los capítulos más relevantes es la ampliación del cupo para exportar carne vacuna al mercado estadounidense, que pasará de 20.000 a 100.000 toneladas anuales sin arancel.

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Según explicó el analista y asesor ganadero Víctor Tonelli, en diálogo con el programa Campo Vivo de Radio Panorama, se trata del acuerdo internacional “más importante de la historia contemporánea de la Argentina”, no solo por la carne, sino por el alcance integral del convenio. El entendimiento incluye cuotas para vinos, quesos, pistachos, productos medicinales y aspectos vinculados a la propiedad intelectual, entre otros puntos.

No obstante, el impacto sobre la cadena cárnica es significativo. La ampliación del cupo implica que Argentina podrá exportar 80.000 toneladas adicionales de carne vacuna al mercado estadounidense sin pagar el arancel del 26,4% que regía hasta ahora para las ventas fuera de cuota.

Un salto en valor y rentabilidad

De acuerdo con Tonelli, la carne argentina exportada a Estados Unidos tiene un valor promedio de entre 9.000 y 10.000 dólares por tonelada. La eliminación del arancel representa un ahorro cercano a los 3.000 dólares por tonelada, incluso contemplando costos de flete y seguro.

Es una cifra realmente espectacular la que nos acaban de otorgar”, subrayó el especialista, quien remarcó que el beneficio económico impactará en toda la cadena productiva: desde los frigoríficos exportadores hasta los productores ganaderos que proveen la hacienda.

Durante el último año, Argentina exportó cerca de 25.000 toneladas de carne fuera de cuota y pagó aranceles sobre esos valores. A partir de la vigencia del nuevo esquema, ese volumen —y el adicional que se incorpore— contará con una mejora sustancial en el valor neto percibido.

Redireccionamiento de mercados

Tonelli aclaró que no se trata de un aumento inmediato y lineal de la producción exportable. En el corto plazo, el crecimiento del cupo se cubrirá principalmente mediante un redireccionamiento de destinos, en especial desde China hacia Estados Unidos.

Parte de lo que hoy exportamos a China seguramente irá a cumplir estas 80.000 toneladas adicionales, porque se trata de un negocio mucho más conveniente por precio y por valor neto”, explicó. China concentra actualmente cerca del 70% del volumen total de exportaciones argentinas de carne, por lo que una mayor diversificación de mercados es vista como un aspecto positivo para el sector.

En términos productivos, las 100.000 toneladas representarían aproximadamente el 3% de la producción total de carne vacuna —estimada en torno a 3 millones de toneladas— y entre el 11% y el 12% del total exportado.

Cortes, plazos y vigencia

El esquema comenzaría a regir de manera casi inmediata. Según detalló Tonelli, la medida que habilita el nuevo cupo para la carne no requeriría aprobación del Congreso argentino, ya que fue instrumentada en Estados Unidos mediante una proclama de carácter ejecutivo. Podría entrar en vigencia a partir de mediados de febrero y se distribuiría en cuatro cuotas trimestrales de 20.000 toneladas.

En cuanto a los cortes, el acuerdo menciona inicialmente carnes magras destinadas a manufactura —principalmente trimmings y recortes con bajo contenido graso utilizados para hamburguesas—, que ya representan entre el 75% y el 80% de lo que Argentina exporta actualmente a ese mercado. Sin embargo, también se prevé la inclusión de otros cortes, como los de la rueda (nalga, peceto, bola de lomo) y, en menor proporción, cortes de mayor valor como lomo, bife o cuadril.

Impacto en precios y oferta interna

El contexto productivo agrega un componente clave al análisis. Argentina atraviesa un proceso de recomposición de stocks ganaderos tras haber perdido alrededor de 3 millones de cabezas en los últimos tres años, producto de eventos climáticos adversos. Con mayor previsibilidad macroeconómica, los productores iniciaron un ciclo de retención, que reduce la oferta en el corto plazo.

“Va a haber menos carne disponible y la presión sobre los precios ya es inevitable”, advirtió Tonelli. En ese marco, la mayor demanda exportadora —potenciada por el nuevo cupo— reforzará una tendencia de precios firmes tanto para la hacienda como para el consumo interno.

Los valores registrados recientemente en remates, con terneros rondando los 6.000 pesos por kilo, confirman esa dinámica. Según el analista, 2026 y 2027 se perfilan como años de precios “excelentes” para la ganadería, con una demanda insatisfecha que seguirá empujando las cotizaciones.

Un acuerdo clave para la ganadería argentina

Más allá de su impacto inmediato, la ampliación del cupo cárnico hacia Estados Unidos se inscribe en un acuerdo de largo alcance que fortalece la inserción internacional de la Argentina. Para el sector ganadero, significa acceso a un mercado de alto valor, mejora de márgenes y mayor previsibilidad, en un contexto de recuperación productiva.

“El beneficio es claro: mayor valor por tonelada exportada y mejores condiciones para toda la cadena”, sintetizó Tonelli. Un escenario que, aunque desafiante para el consumo interno, consolida a la carne argentina como un producto estratégico en el comercio internacional.