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En un verdadero partidazo, Barcelona le ganó al Real Madrid y se quedó con la Supercopa de España

El elenco Culé se impuso por 3 a 2 y se consagró campeón del certamen en Yeda.

Hoy 18:34

En un partido ciclotímico, cambiante y cargado de tensión, el nombre propio de la final fue Raphinha. El brasileño fue la figura total de un Barcelona que venció 3-2 al Real Madrid en Arabia Saudita y se consagró campeón de la Supercopa de España por 16ª vez en su historia, en un nuevo capítulo vibrante del clásico más grande del fútbol español.

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Era la cuarta final consecutiva de Supercopa entre ambos, con este triunfo el Barsa ganó tres y el Madrid una. Y esta tuvo un desarrollo tan impredecible como apasionante. Raphinha abrió el marcador con un zurdazo cruzado, pero lo increíble llegó en el tiempo de descuento del primer tiempo, cuando se marcaron tres goles en pocos minutos.

Primero apareció Vinicius, con una jugada individual que recordó a Cristiano Ronaldo, para poner el 1-1. Luego Lewandowski definió con clase, picándola ante la salida del arquero, y devolvió la ventaja al Barsa. Pero antes del cierre del primer tiempo, Gonzalo García, tras una carambola, estampó el 2-2 que dejaba todo abierto.

El desarrollo del segundo tiempo mostró a un Real Madrid más cauteloso, con un planteo de Xabi Alonso que priorizó el orden defensivo por sobre el ataque. Con Mbappé ingresando desde el banco y con poca incidencia, y con Mastantuono sumando minutos sin pesar en el juego, el peso ofensivo recayó casi exclusivamente en alguna genialidad de Vinicius, que no alcanzó.

Cuando el partido parecía encaminarse a un desenlace cerrado, volvió a aparecer Raphinha. El brasileño sacó un remate desde afuera del área que, con algo de fortuna tras un desvío en Asencio, terminó en la red para el 3-2 definitivo. Estalló el banco del Barcelona y se selló la actuación consagratoria del extremo, ya pieza clave para Hansi Flick.

El Madrid tuvo una reacción final. Con un hombre de más por la expulsión de De Jong, generó dos chances clarísimas: una de Carreras abajo del arco y un cabezazo de Asencio, pero no logró empatar. El Barcelona fue más, lo ganó con justicia y volvió a festejar en una final que, una vez más, se definió por detalles y por un nombre propio: Raphinha.