Se trata de un reconocido penalista que negoció un acuerdo para la liberación de Julian Assange, el activista detrás de las filtraciones de Wikileaks.
Nicolás Maduro afrontó este lunes la formulación de cargos en su contra, en la causa por presunto narcoterrorismo que le imputa la administración de Donald Trump. Su traslado hasta los tribunales de Manhattan, en Nueva York, tuvo una impronta cinematográfica y fue transmitida en vivo mientras el dictador venezolano eran pasado de un auto a una camioneta y luego a un helicóptero.
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Ya en los tribunales, se conoció quién está a cargo de la defensa de Nicolás Maduro. Fue en la previa de la primera audiencia en la que se leyó un resumen de las acusaciones por la presunta importación de cocaína hacia Venezuela durante más de dos décadas.
El tribunal le designó inicialmente como defensor público al abogado David Wikstrom, quien representó al hermano de Juan Orlando Hernández, el expresidente hondureño condenado por delitos similares a los que se le imputaban a Maduro y posteriormente indultado por Donald Trump, según informa el New York Times.
Sin embargo, luego de conoció que Maduro eligió contratar al abogado penalista Barry Pollack, uno de los defensores de Julian Assange, quien esta mañana presentó la formalización de su representación ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York.
Su esposa, Cilia Flores, estuvo representada por Mark Donnelly, exfiscal del Departamento de Justicia.
Quién es Barry Pollack
Barry Pollack tiene más de tres décadas de experiencia y es un abogado penalista muy reconocido en los tribunales de Washington. Ha representado a ejecutivos y altos funcionarios gubernamentales, así como a corporaciones y otras organizaciones, en juicios e investigaciones delicadas y de de alto perfil.
Uno de los hitos de su carrera fue la representación de Julian Assange, fundador del sitio WikiLeaks, a través del cual el activista australiano filtró más de 10 millones de documentos clasificados. En 2024 logró un acuerdo con el Departamento de Justicia para su liberación, tras declararse culpable de un delito menor de espionaje.
El sitio del estudio para que el trabaja, Harris, St. Laurent, Wechsler, detalla que Pollack es miembro del Colegio Americano de Abogados Litigantes, miembro de la Junta Americana de Abogados Penalistas y expresidente de la Asociación Nacional de Abogados de Defensa Penal.
En su historial también obtuvo la absolución total de un ex ejecutivo de Enron Corp. por cargos de fraude criminal, uno de los dos únicos casos que resultaron en absoluciones en los numerosos procesos judiciales derivados del colapso de Enron. También logró la desestimación de una acción de cumplimiento relacionada de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC).
Siempre según el perfil del buffet, Pollack se graduó con honores de la Universidad de Indiana en 1986 y de la Facultad de Derecho de la Universidad de Georgetown en 1991 con honores de la Orden de la Cofia.
Al inicio de su carrera, se desempeñó como defensor público federal adjunto para el Distrito de Maryland y fue socio del prestigioso bufete de abogados Miller, Cassidy, Larroca & Lewin LLP, especializado en defensa de delitos de cuello blanco en Washington D. C. Está colegiado en los Distrito de Columbia, Maryland y Nueva York.
Un posible pedido de impugnación
Por estar acusado bajo el sistema legal de Estados Unidos, Maduro tiene los mismos derechos que cualquier otra persona acusada de un delito, incluido el derecho a un juicio con un jurado de neoyorquinos comunes. Pero también será casi, pero no del todo, único.
Se espera que la defensa de Maduro impugne la legalidad de su arresto, argumentando que es inmune a la persecución como jefe de un Estado soberano. Por el momento, Pollack dijo que no pedirá su libertad bajo fianza.
De qué se acusa a Nicolás Maduro
Según el pliego de cargos presentado por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, Maduro es señalado por cuatro delitos principales: conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y la conspiración para poseer dicho armamento de guerra.
La acusación actual, que retoma y expande los cargos ya presentados originalmente en 2020, describe una trama donde el poder político fue utilizado como una herramienta para el crimen transnacional.
De qué se acusa a Cilia Flores, esposa de Maduro
La justicia estadounidense la señala ahora como una pieza operativa clave dentro de la estructura de poder, acusándola de haber aceptado sobornos millonarios desde el año 2007 para facilitar encuentros entre capos de la droga y las autoridades antinarcóticos del país.
Más grave aún es el señalamiento de que Flores habría ordenado secuestros y asesinatos de individuos que resultaban incómodos para las operaciones del cartel, lo que eleva el caso de una investigación por tráfico de drogas a una crónica de violencia y control autoritario.
Quién es el juez del caso Maduro
Alvin K. Hellerstein, un juez de 92 años, será el encargado de presidir el juicio contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores en un tribunal federal del Distrito Sur de New York.
El magistrado ya había participado en casos de alto perfil, entre ellos, una acusación de plagio contra Shakira, un pedido de discovery contra la cerealera Vicentin y un reclamo contra las aerolíneas que operaban los aviones que el 11-S impactaron contra el World Trade Center.
Nacido en la ciudad de Nueva York en 1933, Hellerstein se graduó en la Universidad de Columbia, en el mismo Estado, hace casi de 50 años. Sirvió tres años en el Cuerpo de Auditores Generales del Ejército de los Estados Unidos entre 1957 y 1960 y desde entonces se dedicó a la práctica privada hasta 1998, cuando le llegó la nominación por parte del entonces presidente Bill Clinton para ocupar un puesto que se encontraba vacante en la Corte del Distrito Sur.