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Trump advirtió a Irán por una posible represión a la ola de protestas: “Estamos preparados para intervenir”

El presidente de Estados Unidos advirtió al régimen de Teherán por la represión contra los manifestantes. Ya se registran al menos 12 muertos en las calles.

02/01/2026

La ola de protestas que sacude a Irán por la crisis económica y el autoritarismo del régimen alcanzó un punto de no retorno.

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En las últimas horas, los enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad se volvieron letales y dejaron un saldo de al menos 12 muertos y cientos de detenidos en distintas ciudades del país.

Ante la escalada de violencia, Donald Trump lanzó una dura advertencia: aseguró que Estados Unidos está vigilando de cerca la situación y se mostró dispuesto a intervenir.

Lo que comenzó como un reclamo por el aumento de precios y la corrupción se transformó en un desafío directo al líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei. Las imágenes que llegan desde Teherán y otras localidades muestran una represión feroz.

Se confirmaron víctimas fatales en choques directos y hay más de 400 personas bajo custodia oficial. Además, el gobierno iraní restringió el acceso a redes sociales como Instagram y Telegram para evitar la organización de nuevas marchas.

La advertencia de la Casa Blanca

Fiel a su estilo directo, Trump utilizó sus canales oficiales para marcar la postura de Washington. El mandatario estadounidense criticó al régimen por “cerrar Internet para que los manifestantes pacíficos no puedan comunicarse” y afirmó que el pueblo iraní “finalmente está actuando contra el brutal y corrupto régimen”.

“Estados Unidos está observando muy de cerca las violaciones de los derechos humanos”, señaló el presidente.

Fuentes cercanas a la Casa Blanca confirmaron que la administración no descarta ninguna opción. “Estamos preparados y listos para actuar”, fue la frase que resonó en el Pentágono, dejando abierta la posibilidad de sanciones económicas más severas o incluso un apoyo logístico a los sectores opositores.

Por su parte, el presidente iraní, Hassan Rouhani, intentó bajarle el tono a la crisis interna, aunque admitió que los ciudadanos tienen derecho a protestar siempre que no recurran a la violencia.

Sin embargo, el aparato de inteligencia de Irán no tardó en culpar a “agentes extranjeros” —apuntando a Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita— de instigar el caos para desestabilizar la teocracia.