Los líderes habrían hablado antes de que entrara en vigencia la designación del Cartel de los Soles como una organización terrorista.
El presidente estadounidense Donald Trump y el líder venezolano Nicolás Maduro hablaron por teléfono a fines de la semana pasada e incluso llegaron a discutir una posible reunión entre ambos en los Estados Unidos aunque no hay planes concretos para que se realice, revelaron distintas fuentes citadas este viernes por el New York Times.
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En la conversación telefónica también participó el secretario de Estado, Marco Rubio -férreo opositor de Maduro, al que considera un presidente ilegítimo- le dijeron al diario fuentes con conocimiento de la llamada. Sin embargo, tanto funcionarios de la Casa Blanca como desde Miraflores se negaron a hablar del tema, aunque la llamada fue confirmada por dos personas cercanas al gobierno venezolano.
Sin embargo, Trump había dicho el martes que "podría hablar para salvar muchas vidas" con Maduro, una conversación que sería "bienvenida" en Venezuela, de acuerdo con el fiscal general venezolano, Tarek William Saab.
La conversación se habría producido antes del 24 de noviembre, cuando entró en vigencia la designación del Cartel de los Soles como una organización terrorista. Según Estados Unidos, el cartel, que estaría liderado por Maduro y otros altos cargos del régimen, es responsable de la "violencia terrorista en todo nuestro hemisferio, así como del tráfico de drogas hacia Estados Unidos y Europa", junto con otras organizaciones como Tren de Aragua y el Cartel de Sinaloa.
La relevación de la llamada se produce un día después de que Trump anunciara que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos "empezarán muy pronto" a "detener" a los "narcotraficantes de Venezuela" por tierra también.
"Empezaremos a detenerlos por tierra. Además, por tierra es más fácil, pero eso va a comenzar muy pronto. Les advertimos de que dejaran de enviar veneno a nuestro país", dijo Trump en una llamada de Acción de Gracias con militares.
Los medios estadounidenses han reportado varias negociaciones entre miembros del gobierno venezolano y Washington. Recientemente, el NYT informó que Maduro le había ofrecido a Estados Unidos una participación significativa en los campos petroleros del país, junto con una serie de otras oportunidades para las empresas estadounidenses. Pero Maduro buscaba permanecer en el poder, y los funcionarios estadounidenses interrumpieron esas conversaciones a principios de octubre.
Por su parte, el Miami Herald contó que la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, y su hermano, Jorge, le habían hechos dos propuestas a Estados Unidos, con la intermediación de Qatar.
La primera oferta, presentada en abril, contemplaba la renuncia de Maduro a cambio de su permanencia, con garantías de seguridad, en Venezuela, donde Rodríguez asumiría la presidencia. En la segunda, presentada en septiembre, Delcy Rodríguez y el general retirado Miguel Rodríguez Torres encabezarían un gobierno de transición mientras Maduro buscaría el exilio en Turquía o Qatar. Pero la Casa Blanca habría rechazado ambas opciones.
Mientras tanto, crece la tensión en el Caribe: esta semana, el secretario de Guerra, Peter Hegseth, se reunió con el presidente de República Dominica, Luis Abinader, para para "continuar la coordinación de acciones conjuntas en la lucha contra el narcotráfico" y fortalecer "la colaboración entre ambas naciones", según informaron los dominicanos.
El jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, también se reunió con la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.
Además, este lunes Estados Unidos realizó demostraciones de ataque con sus aviones bombarderos B-52H en el Mar Caribe, donde se encuentra el mayor portaaviones estadounidense, el USS Gerard Ford. Las demostraciones fueron hechas en el marco de la Operación Lanza del Sur, un operativo lanzado el 14 de noviembre para "expulsar a los narcoterroristas de nuestro hemisferio", según Hegseth.