El Bicho fue un rival durísimo en este 2025. La Ribera festejó siempre. Acá, un repaso de los duelos que alimentan la esperanza azul y oro.
Boca y Argentinos llegan a este cruce con antecedentes recientes que marcan la paridad: en los dos partidos del año, el Xeneize no pudo imponerse y padeció al Bicho en dos empates sin goles. Sin embargo, cuando la historia se jugó a todo o nada, la balanza se inclinó para el lado azul y oro. Y esos recuerdos aparecen justo en la previa de un duelo clave rumbo a las semifinales.
El primer antecedente directo en este siglo se remonta a la Copa de la Superliga 2019, el torneo creado por la AFA para complementar la competencia anual. En aquella edición, Boca —dirigido por Gustavo Alfaro— venía firme tras eliminar a Godoy Cruz en octavos (global 5–2) y a Vélez por penales en cuartos, luego de dos 0-0 calcados. En semifinales lo esperaba Argentinos, que había entrado desde dieciseisavos y venía con envión después de dejar en el camino a Independiente (4–3), San Lorenzo (2–1) y Gimnasia (2–1).
La ida, disputada en La Paternal, terminó en un opaco 0-0 que dejó todo para resolverse en La Bombonera. Allí, el local impuso condiciones, generó más y terminó festejando con un 1-0 firmado por Lisandro López a los diez minutos del complemento. Boca avanzó a la final, donde luego caería ante Tigre.
El segundo cruce eliminatorio llegó en la Copa Argentina 2021, nuevamente en semifinales. El equipo azul y oro buscaba su tercera final desde el regreso del certamen en 2012, tras dejar atrás a Claypole, Defensores de Belgrano, River y Patronato (estos dos últimos por penales). Argentinos, dirigido por Gabriel Milito, soñaba con su primera definición luego de eliminar a Cañuelas, Colón, Gimnasia LP y San Telmo.
En el Malvinas Argentinas de Mendoza, el Bicho fue un poco más peligroso y tuvo las mejores chances, pero Boca golpeó en el momento justo: un cabezazo de Luis Vázquez, a los 56 minutos, selló el 1-0 y el pase a la final, que luego también ganaría frente a Talleres desde los doce pasos.