En una jornada para el olvido, la Gran Culebra perdió el clásico contra el rossonero y se perdió una chance dorada de alcanzar a la Roma de Dybala y Soulé en la cima.
Milan se pintó de rojo y negro: con un gol fortuito de Christian Pulisic, el Milan derrotó al Inter de 'visitante' 1 a 0 y se metió en la lucha por al Serie A, mientras le arrebató a su clásico la chance de ponerse puntero. ¿Lo más destacado? Lautaro Martínez, figura y capitán, increíblemente salió faltando 15' minutos para el final.
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El primer tiempo había sido parejo: se repartieron la pelota y las chances en un partido que pintaba para un marcador de varios goles. Sin embargo, fue apenas un 1 a 0: el Capitán América pegó de rebote y apenas con eso le alcanzó al rossonero para la victoria; la Gran Culebra pudo empatarlo de penal, pero el turco Hakan Calhanoglu lo pateó mal y tapó Mike Maignan.
Así, el Inter se va a quedar lejos de sus objetivos: es verdad, en el primer tiempo tuvo tres chances clarísimas de ponerse por arriba incluyendo una hermosa cachetada del bahiense; pero el post gol rival fue desalmado. Un equipo que no ofreció respuesta, no mostró personalidad y falló la prueba de carácter una vez más, después de haber perdido ante Juventus y Napoli.
Y si algo le faltaba a ese andar liviano del nerazzurro era sacar a su alma: ojo, el Toro no jugó un gran partido, pero ninguno de sus compañeros lo hizo. Y si hay algo que caracteriza al ex Racing es la sorpresa, la capacidad de inventar goles de la nada y su interminable garra para ir para adelante en la dificultad. Salió sin hacer espamento, pero no es difícil imaginar que tenía mucha bronca.
Al equipo de Massimiliano Allegri le alcanzó con poco: supo aguantar el palo y palo de la primera etapa, ayudado por la falta de precisión para definir de los muchachos interistas y una buena actuación de su arquero. Y en la segunda parte, después de convertir, rememoró las viejas épocas del equipo de Arrigo Sacchi con una defensa cerrada sobre su área.
Así, los de Cristian Chivu perdieron una oportunidad dorada: si ganaban alcanzaban los 27 puntos de la Roma de Paulo Dybala y Matías Soulé. Pero los tres puntos y la cima se cruzaron de vereda: con la victoria, el equipo rojinegro trepó al segundo puesto con 25 (1 más que Inter) y se metió de pleno en la pelea por la punta más apretada de las cinco grandes ligas.