El Ferroviario sacó pecho en el complemento aprovechando el hombre de menos del Ciclón, revirtió el resultado y avanzó de fase. Espera por Estudiantes o Rosario Central.
Central Córdoba no quería dejar pasar su oportunidad ante San Lorenzo en el Madre de Ciudades, pero el visitante había mostrado personalidad, aprovechó su momento y se fue al descanso 1-0 gracias a un golazo de Gulli, tras una gran recuperación y asistencia de Romaña, uno de los puntos altos del Ciclón hasta ese momento. El Ferro, mientras tanto, avisaba por derecha con el tándem Moyano–Martínez y la velocidad de Perello, aunque sin la contundencia necesaria en esos primeros 45 minutos.
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El complemento cambió la historia. Central salió con otra intensidad, empujado por su gente y por la convicción de no dejar escapar la clasificación. A los 15 minutos llegó la jugada que cambiaría todo: tras una revisión en el VAR, Nazareno Arasa cobró un penal por un agarrón sobre Varaldo. Desde San Lorenzo protestaron, pero el juez mantuvo su decisión y el Ferroviario lo aprovechó para empatar el partido y encender la noche santiagueña.
Pero el quiebre emocional llegó cuatro minutos después. En una jugada dividida, Romaña y Perello quedaron cara a cara y el árbitro interpretó una supuesta acción del colombiano que derivó en su expulsión, dejando al Ciclón con diez. San Lorenzo estalló en reclamos, mientras Central Córdoba olía sangre y se lanzó de lleno a buscar el partido.

Los de Ayude resistieron con alma, defendiendo el 1-1 como bandera, pero el Ferro estaba decidido. Y en el primer minuto de los cuatro adicionados apareció el desahogo: Moyano, imparable por derecha, desbordó con potencia, dejó rivales en el camino y asistió atrás a Florentín, que definió con precisión para sellar el 2-1 y la clasificación a los cuartos de final.
El estadio explotó. En cambio, del lado de San Lorenzo hubo bronca, corridas y reclamos hacia el árbitro, convencidos de que el partido se les escapó por decisiones que los perjudicaron. Central Córdoba, mientras tanto, festejó un triunfo cargado de carácter, con el empuje de su gente y la convicción de que este Clausura quiere pelearlo hasta el final. Ahora espera por Rosario Central o Estudiantes.
