Gallardo recupera soldados tras la fecha FIFA y elige entre poblar la mitad de la cancha o apostar por un once más ofensivo. La defensa tendrá varias modificaciones.
River encara una semana clave antes del duelo del lunes contra Racing en el Cilindro y, aunque Marcelo Gallardo ya tiene definida gran parte de la defensa, el dilema principal pasa por el mediocampo. Con la vuelta de Kevin Castaño y Matías Galarza tras la fecha FIFA, el DT deberá decidir si robustece la zona central o si apuesta por un esquema más agresivo ante un rival que viene en alza.
En el fondo, las certezas son más firmes. Gonzalo Montiel, en recuperación del esguince de rodilla, llegaría en condiciones, mientras que Lucas Martínez Quarta y Marcos Acuña volverán luego de cumplir su fecha de suspensión. Así, Fabricio Bustos, lesionado y con un mes de recuperación por delante, y Milton Casco dejarán el equipo. A su vez, Juan Portillo, que fue zaguero contra Vélez, podría sostenerse desde el arranque, aunque en su posición natural de volante central.
La decisión que desvela al Muñeco es clara: ¿Castaño, Enzo Pérez y Portillo juntos para endurecer el medio, o uno de ellos afuera para darle otra chance a Santiago Lencina o Giuliano Galoppo? Con Juan Fernando Quintero como fijo en tres cuartos, la elección condiciona directamente la identidad del equipo. Si opta por los jóvenes ofensivos, River ganará llegada y gol; si se inclina por el tridente de mediocampistas posicionales, el conjunto será más áspero y equilibrado.
En la delantera, nada está 100 % asegurado pese a la crisis futbolística. Maximiliano Salas parece sostener un lugar, incluso tras bajar su nivel, y más aún después de haberle marcado a Racing en la Copa Argentina. Sin embargo, si Facundo Colidio responde bien, no hay que descartar que Sebastián Driussi salga del equipo en la previa de otro “clásico del morbo”, cargado de condimentos y necesidades.