Tomás Figuera e Iñaki Gutiérrez, fueron entrevistado este martes en Libertad de Opinión.
El referente libertario Iñaki Gutiérrez afirmó que “lo que la gente vote nunca será una frustración”, y sostuvo que los resultados electorales deben interpretarse con autocrítica. “Si la gente eligió lo que no queríamos, hay que hacer un mea culpa: no nos acercamos a los santiagueños como deberíamos”, expresó este martes en Libertad de Opinión.
Iñaki Gutierrez
Aun así, destacó que en distintos puntos del país –incluidos 80 mil santiagueños– La Libertad Avanza obtuvo un fuerte acompañamiento, lo que, según dijo, reafirma que “no hay tiempo que perder” frente a la oportunidad histórica que atraviesa la Argentina.
Gutiérrez anticipó que el ministro del Interior, Diego Santilli, llegará a la provincia para dialogar sobre las reformas que impulsa el Gobierno nacional. Señaló que, aunque Gerardo Zamora es hoy quien representa institucionalmente a los santiagueños, muchas de esas reformas beneficiarán a la provincia y requieren consensos.
“Podemos tener matices, pero celebro la vocación de diálogo entre Nación y el gobierno de Santiago del Estero”, subrayó, al tiempo que remarcó que Argentina está “renovando su matriz productiva” y que en numerosos concejos deliberantes se abre la posibilidad de “construir ciudades mejores”.
Por su parte, el presidente del partido libertario en Santiago del Estero, Tomás Figueroa, sostuvo que uno de los objetivos centrales es “romper la hegemonía” con la que un mismo frente mantiene mayoría y minoría en el Congreso. “Santiago es una provincia muy difícil de trabajar”, reconoció, pero aseguró que su función será recorrer el territorio para transmitir los logros del Gobierno nacional y explicar las leyes en agenda que buscan apuntalar el crecimiento.
Tomás Figueroa
Figueroa se mostró confiado en que el impulso económico nacional llegará a la provincia. Aseguró que “la ola de crecimiento nacional arrastrará a Santiago del Estero” y que los convenios internacionales impulsados por la gestión Milei tendrán un “impacto positivo” en la estructura productiva local, en un escenario que –según planteó– exigirá mayor apertura, acuerdos políticos y una renovación profunda del desarrollo regional.