Las 10 propuestas que son punto de conflicto para la nueva dirigencia cegetista. Este lunes debatirán sus próximos pasos. La advertencia de Gerardo Martínez por el acuerdo con EEUU.
El Consejo de Mayo sigue trabajando en la elaboración del proyecto de reforma laboral que presentará a mediados de diciembre en el Congreso, mientras la mesa chica de la nueva CGT definirá este lunes la estrategia que seguirá ante una certeza: la mayoría de las propuestas de esa iniciativa rescata artículos del DNU 70 que el sindicalismo ya rechazó y logró frenar en la Justicia.
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Gerardo Martínez (UOCRA), el líder cegetista que participa de aquella instancia de diálogo multisectorial, ya advirtió públicamente que en “en las reuniones del Consejo de Mayo, la CGT, con argumentos y definiciones, expresó un contundente y categórico rechazo a cualquier intento de reforma laboral, mucho menos aquellos artículos inspirados en el decreto 70/23″.
En diálogo con Infobae, el sindicalista dijo que el acuerdo comercial alcanzado con Estados Unidos “incluye compromisos laborales como eje fundamental”.
Martínez precisó, en ese sentido, que el capítulo laboral del acuerdo contempla textualmente: ”La Argentina ha reafirmado su compromiso de proteger los derechos laborales reconocidos internacionalmente. Además, Argentina adoptará y aplicará una prohibición sobre la importación de productos fabricados mediante trabajo forzoso u obligatorio y reforzará la aplicación de las leyes laborales".
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“Esto es como una declaración de buena fe. Es muy abstracto. La Argentina tiene la obligación de respetar no sólo los derechos laborales reconocidos internacionalmente sino también derechos laborales específicos en virtud de los convenios que ha ratificado -advirtió-. Esto es lo mínimo que cualquier Estado se compromete por ser miembro de la ONU y de la OIT”.
De esta forma, según el titular de la UOCRA, lo que figura en el acuerdo con Estados Unidos implicaría reformular artículos de la reforma laboral argentina que serían incompatibles con convenios internacionales en materia de libertad sindical y ejercicio del derecho de huelga.
Por ahora, de acuerdo con fuentes del Consejo de Mayo, hay al menos 10 propuestas del proyecto de reforma laboral que la CGT rechaza y que preanuncian una guerra con el Gobierno si se mantienen en la versión final.
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Punto 1: la limitación de la ultractividad automática de los convenios colectivos de trabajo. Así se llama al principio por el cual esos acuerdos firmados entre empresarios y sindicalistas mantiene su vigencia hasta tanto no sea reemplazado por otro. El proyecto oficial mantiene la ultraactividad para las denominadas “cláusulas normativas” que son las que definen condiciones de trabajo. El resto, que son las cláusulas “obligacionales” (como aportes y compromisos de empleadores ante los sindicatos) se caen al vencimiento del convenio. Para la CGT, la ultraactividad “implica la protección de la voluntad de las partes que entienden que hay cláusulas que pueden mantenerse en el tiempo y que eso garantiza la paz social”.
Punto 2: darle prioridad a los convenios por empresa. En el proyecto oficial figura que los convenios de ámbito menor (empresa u regionales) se impondrán sobre los convenios de un ámbito mayor (los de actividad), al revés de lo que estipula hoy la ley. Esa propuesta implica la pérdida del poder centralizado que mantienen los sindicatos y empodera a las comisiones internas en las empresas al delegarles el poder de negociar y firmar los convenios, aunque la idea igual sería que tengan que ser refrendados por los gremios con personería.
Punto 3: la limitación de las cuotas solidarias. Esos aportes son el recurso clave para el financiamiento de los sindicatos a través de los descuentos compulsivos a todos los trabajadores de una actividad, sean o no afiliados, de una suma pactada con los empresarios dentro de los convenios colectivos de trabajo. Al igual que en el DNU 70, el proyecto oficial establecerá que no se pueden imponer aportes o pagos a los no afiliados, salvo que lo acepten expresamente. Si se concreta, será un golpe letal para el financiamiento de los sindicatos.
Punto 4: la reglamentación del derecho de huelga en el transporte, la educación, la salud y numerosas actividades. Para hacerlo se redefinirá el listado de servicios esenciales y fijar mínimos de cobertura: 75% en servicios críticos y 50% en servicios trascendentales. Es otra de las medidas que figuraban en el DNU 70 y que, según la CGT, es mucho más restrictiva de lo que establecen los convenios de la OIT en la materia.
Punto 5: la incorporación del concepto de salarios dinámicos. Es una idea del secretario de Trabajo, Julio Cordero, que apunta a crear un ítem variable y transitorio para reconocer en los sueldos el mérito individual, la productividad o la situación económica de la empresa. Según Héctor Daer (Sanidad), ex cotitular de la CGT, así “se pretende que el salario básico sea mucho más reducido y que luego, a partir de una prestación individual, uno pueda tener una mejora, jugando a un tema de desempeño totalmente individualista”.