El Gobierno aceleró la compra de dólares por parte del Tesoro, aprovechando la poca demanda, a lo que se le suma el ingreso de flujos de capitales financieros por la emisión de deuda de empresas.
El dólar oficial cayó a mínimos de casi un mes tras la reiterada defensa del minsitro de Economía Luis Caputo al esquema cambiario. Este jueves, el Gobierno aceleró la compra de dólares por parte del Tesoro, aprovechando la poca demanda, a lo que se le suma el ingreso de flujos de capitales financieros por la emisión de deuda de empresas argentinas.
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El dólar oficial mayorista cerró a $1.406 este jueves, una leve baja de $6 respecto al cierre de ayer, con un volumen de operaciones en torno a los u$s208 millones, por encima del promedio, según fuentes del mercado. De esta manera, se ubicó a 6,9% del techo de la banda cambiaria, niveles no vistos en un mes, consolidando la "pax cambiaria" tras la victoria del gobierno en las elecciones.
En el tramo minorista, el dólar oficial cerró a $1.380 para la compra y a $1.430 para la venta en el Banco Nación (BNA). En tanto, en el promedio de entidades financieras que reporta el Banco Central (BCRA), la divisa lo hizo a $1.382,14 para la compra y a $1.433,55 para la venta.
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En el sector de los tipos de cambios paralelos, el Contado con Liquidación (CCL) avanza 0,3% hasta $1.481,97, mientras que el MEP lo hace 0,3% hasta $1.455,87. Por su parte, el dólar blue se vendió a $1.435, según el relevamiento por cuevas de la city que realiza Ámbito. Mientras, el dólar cripto cotiza a $1.485,96, según Bitso.
Dentro del sector de futuros, se exhiben bajas generalizadas de hasta el 0,3%. El mercado pone en precios un dólar mayorista a $1.420 para fines de noviembre, por debajo de los límites de la banda cambiaria.
Comenzó la acumulación de reservas
Según las estadísticas oficiales, las tenencias del Tesoro en moneda extranjera pasaron de u$s148 millones el martes a u$s910 millones el miércoles, un aumento difícil de explicar sin una intervención del Banco Central. Este movimiento se produjo luego de que el Gobierno insinuara que, con la recuperación de la demanda de pesos, podría iniciarse una etapa de acumulación de reservas.
Pese a que desde el Ministerio de Economía remarcaron que “todos los pagos al FMI se realizan con DEGs que el Tesoro compra con fondos propios”, el salto en los depósitos generó dudas en el mercado. Para Salvador Vitelli, jefe de research de Romano Group, las cifras son consistentes con adquisiciones hechas directamente al Banco Central: “Parece al BCRA. Si comprás esa cantidad en el mercado, expandís la base monetaria, y por los números preliminares no fue así”, señaló, aunque aclaró que aún se trabaja con datos parciales.Pese a los cuestionamientos de economistas de la City, el Gobierno mantiene firme su decisión de sostener el actual esquema de bandas cambiarias. En este contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a insistir en que la prioridad es preservar el régimen de bandas cambiarias: “La gente no quiere sorpresas ni ver que el dólar se fue a $1.700 porque pasó algo. Las bandas son una forma de estabilidad”.
Poco después, Federico Furiase, director del Banco Central y uno de los asesores más influyentes de Caputo, reforzó esa postura al afirmar que la economía argentina “no está preparada para flotar”.
Durante el cierre del 20° Simposio de Mercado de Capitales organizado por el IAEF, Furiase explicó que las condiciones actuales del país hacen inviable una liberalización del dólar. Según indicó, la combinación de baja demanda de dinero, un mercado cambiario reducido y un entorno político altamente volátil impedirían una transición ordenada hacia un régimen de flotación libre.
“Argentina no está preparada para flotar. Con esta volatilidad y con esta demanda de dinero, no es posible una libre flotación”, sostuvo.
También dejó abierta la posibilidad de avanzar en el futuro hacia una flotación sucia, un esquema utilizado en varias economías emergentes. El funcionario destacó la fragilidad estructural del mercado de cambios argentino, donde diariamente se operan entre u$s200 y u$s400 millones, un volumen que considera insuficiente para sostener un esquema totalmente libre sin riesgos para la estabilidad macroeconómica.
Si bien reconoció que la demanda de dinero mostró cierta recuperación tras las elecciones, advirtió que esa mejora aún es “inestable”.
Aumento del flujo de capitales financieros
Desde Porfolio Personal Inversores (PPI) explicaron que "más allá del desplome de la dolarización del retail preelectoral, desde las elecciones de medio término también comenzó a fluir un flujo más sólido de capitales financieros".
Solo en noviembre, destacaron que empresas argentinas colocaron unos u$s2.200 millones en el exterior: YPF (u$s500 millones), Tecpetrol (u$s750 millones), Pampa Energía (u$s450 millones) y, más recientemente, Pluspetrol (u$s500 millones).
Agregaron que "a esto se suman emisiones de Edenor y TGS estos días, que abultarían más el monto emitido del mes, tras tres meses de sequía en los mercados internacionales".
Y concluyeron: "Si bien se trata de emisiones brutas y no netas, y estos fondos no están obligados a liquidarse en el MLC, creemos que la sola perspectiva del ingreso de estos capitales fuerza venta de dólares".