La casaca con el nombre de Miguel voló montada en unos globos el sábado 18 de octubre, en el primer partido que jugó el Xeneize tras la muerte del DT, y no se supo más sobre ella.
Boca le ganó a River un Superclásico vibrante que dejó al equipo de Claudio Úbeda en la fase de grupos de la Copa Libertadores del año próximo y al conjunto que dirige Marcelo Gallardo en una crisis que se hace cada vez más profunda. En medio de los festejos en la Bombonera, el dueño de casa recordó a Miguel Ángel Russo, y la presencia de Miguelo sigue viva no sólo en el corazón de la gente sino también en forma de señales.
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Es que horas después del triunfazo con goles de Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel, desde Uruguay llegó una noticia increíble y casi mística: apareció la camiseta que Boca le dedicó a Russo y envió al cielo colgada de unos globos. Fue el 18 de octubre, unos días después de la muerte del DT, cuando el Xeneize recibió a Belgrano en su primer partido tras la lamentable noticia.
Esa tarde fue Leandro Paredes, capitán del Xeneize, quien se encargó de llevar la camiseta azul y oro con el nombre de Miguel, el año de su nacimiento y el símbolo de infinito. La camiseta voló sobre el cielo de la Bombonera y desapareció hacia un destino desconocido. Hasta que finalmente se reveló qué pasó con ella, justo después de que Boca le ganó a River.
Pudo haber caído en el Río de la Plata o en cualquier punto de la inmensa extensión pampeana, sin que nadie supiera más de ella. Pero la camiseta de Russo apareció en Uruguay. Un trabajador rural de Cañada Nieto, un pequeño paraje de 500 habitanes en el departamento de Soriano, se encontró con esa prenda que puede ser considerada ya como una reliquia para cualquier coleccionista. El hallazgo fue dado a conocer por Pepe Temperan, un periodista local en Twitter.
Según se estima, la camiseta de Russo voló más de 100 kilómetros hasta llegar a Cañada Nieto, un lugar que en estas horas es nombrado por los medios argentinos como si hubieran encontrado un tesoro.
