En un duelo electrizante en el Diego Armando Maradona, el conjunto napolitano venció 3-1 al equipo de Lautaro Martínez y alcanzó lo más alto del campeonato italiano. Hubo golazos, polémicas y una lesión inesperada de De Bruyne.
Era el partido más esperado de la fecha y cumplió con creces. Napoli derrotó 3-1 al Inter de Lautaro Martínez en una noche cargada de emociones en el estadio Diego Armando Maradona. No faltaron los condimentos: golazos, polémicas arbitrales y una lesión preocupante de Kevin De Bruyne. Con este resultado, los del sur se subieron a la cima de la Serie A.
Desde el arranque, el Neroazzurro intentó imponer condiciones. Motivado por su buen presente en la Champions, el equipo visitante presionó alto y casi abre el marcador con un remate de Lautaro que Milinkovic Savic logró desviar con una gran atajada. Sin embargo, con el correr de los minutos los dirigidos por Antonio Conte equilibraron el juego y empezaron a dominar el balón.
La primera gran polémica llegó a la media hora de juego. El árbitro Maurizio Mariano sancionó un penal muy discutido para Napoli, interrumpiendo una contra clara de Inter. La falta sobre Di Lorenzo generó fuertes protestas, pero el VAR no corrigió la decisión. De Bruyne cambió el penal por gol, aunque minutos después debió salir lesionado por un posible desgarro en el posterior derecho.
En el complemento, Napoli mostró carácter y fue por más. Sin su figura belga, apareció Scott McTominay con un bombazo desde afuera del área para estirar la ventaja. Inter reaccionó rápido y Calhanoglu descontó de penal tras una mano dentro del área. Sin embargo, cuando parecía que el empate estaba al caer, Zambo Anguissa sentenció el resultado con una corrida tremenda y una definición precisa para el 3-1 final.
Con esta victoria, Napoli se trepó a lo más alto de la Serie A y se ilusiona con repetir el título. El Inter, en cambio, perdió el invicto y buscará revancha la próxima fecha para no ceder terreno en la pelea por el campeonato.