Makintach, imputada por cinco delitos, brindó declaraciones exclusivas en las que defendió su postura y denunció amenazas, asegurando que la buscan hacerla callar tras el escándalo del documental sobre el juicio por la muerte de Maradona.
En una entrevista con Infobae, Julieta Makintach, la jueza suspendida por su participación en el controversial documental "Justicia Divina", rompió el silencio y se defendió de las acusaciones que recaen sobre ella. La magistrada enfrenta un juicio político y varias imputaciones, entre ellas abuso de autoridad, cohecho pasivo, y peculado de servicios, pero ella se muestra convencida de su inocencia y asegura que todo responde a un intento de coacción y desprestigio en su contra.
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“Me humillan, me desprestigian y armaron una causa en contra mío para buscar la nulidad del juicio llena de irregularidades y de ilicitudes”, sostuvo la jueza suspendida, quien se mostró firme en su defensa. Según Makintach, el escándalo del documental sobre el juicio por la muerte de Diego Maradona es solo un pretexto para atacarla. La magistrada, que formaba parte del tribunal a cargo de ese juicio, subrayó que su participación en el film no constituye ningún delito.
A pesar de las graves acusaciones que enfrenta, Makintach no ha mostrado señales de ceder ante la presión. “Todavía tengo fueros y como conocedora del derecho sé que no cometí ningún delito”, afirmó con contundencia, y agregó: “La nulidad del juicio no fue producto de mi accionar, sino de otros intereses ajenos a mi labor”.
Sin embargo, la jueza no ha estado exenta de dificultades emocionales. En sus declaraciones, Makintach reveló que, desde que empezó a defenderse públicamente, ha recibido una serie de mensajes intimidatorios. “Desde que empecé a defenderme contando parte de la verdad, recibo mensajes anónimos que me asustan; buscan coaccionarme para que me calle la boca”, confesó visiblemente afectada. Además, expresó que esos mensajes no solo afectan su seguridad, sino también la de su familia, en especial la de sus hijos, a quienes dijo que está protegiendo del impacto de la situación.
Sobre la filtración de los mensajes entre ella y una testigo, Makintach expresó que es todo parte de una estrategia para debilitar su defensa y dejarla vulnerable ante la opinión pública. “Me están coaccionando. Quieren que me calle y que no siga adelante con la verdad”, afirmó, con la mirada puesta en la presión mediática que enfrenta.
La jueza también se refirió a la suspensión de su cargo y a la falta de respuesta a su renuncia presentada ante el gobernador Axel Kicillof. A pesar de ello, se mantiene firme en su postura de que el proceso judicial en su contra está plagado de irregularidades y exageraciones. “Lo que buscan es desprestigiarme”, dijo, asegurando que se han armado acusaciones en su contra sin fundamentos.
Makintach, quien tiene una larga trayectoria en el ámbito judicial, insistió en que su defensa es legítima y que los cargos que se le imputan no tienen sustancia. “Soy una persona que conoce el derecho, y sé que no cometí ningún delito. Todo esto es parte de una conspiración contra mí”, expresó.
En cuanto a su futuro en la justicia, Makintach afirmó que está dispuesta a defenderse hasta el final. Sin embargo, el juicio político en su contra sigue adelante, con nuevas audiencias que podrían determinar su destitución. Además, en las últimas horas, Fernando Burlando, abogado de uno de los testigos, ha solicitado la protección de los testigos, advirtiendo sobre los posibles hostigamientos de la jueza hacia quienes declararon en su contra.
A medida que el juicio político avanza, la situación de Julieta Makintach se complica, pero ella mantiene la convicción de que saldrá victoriosa: “No me callarán, seguiré defendiendo mi verdad”. La controversia sigue creciendo, y la jueza suspendida parece estar lista para enfrentar todo lo que venga en su camino.