2. Limón y lima (IG: 20)
Aunque no se suelen consumir enteros, su jugo puede añadirse al agua o a las comidas para aportar sabor sin alterar significativamente los niveles de glucosa. También son ricos en vitamina C y ayudan a la digestión.
3. Kiwi (IG: 50)
Este pequeño pero poderoso fruto es una fuente rica en vitamina C, vitamina K y fibra. Su consumo en el desayuno ayuda a mejorar la digestión y refuerza el sistema inmunológico.
4. Manzana (IG: 36)
Gracias a su alto contenido en fibra soluble, la manzana es ideal para controlar la glucosa y mejorar la salud digestiva. Además, su dulzura natural la convierte en un snack perfecto sin comprometer la estabilidad del azúcar en sangre.
5. Arándanos (IG: 53)
Pequeños pero potentes, los arándanos son ricos en antioxidantes y bajos en azúcar. Su consumo ayuda a combatir el estrés oxidativo y aporta vitamina K, beneficiando la salud cardiovascular.
6. Cerezas (IG: 22)
Son una de las mejores opciones para quienes buscan regular la glucosa en sangre. Además, poseen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que contribuyen al bienestar general del organismo.
Consejos para un consumo adecuado
Aunque estas frutas tienen un bajo índice glucémico, es importante moderar las porciones para evitar un exceso de azúcar natural. Para optimizar sus beneficios, considera estos consejos:
Combinalas con proteínas o grasas saludables: acompañarlas con yogur griego, frutos secos o semillas puede reducir aún más la absorción del azúcar y proporcionar energía estable durante el día.
Elegí opciones frescas y enteras: los jugos de frutas, incluso de las que tienen bajo IG, pueden concentrar demasiada azúcar sin la fibra necesaria para regular su absorción
Distribuí su consumo durante el día: no es necesario comer todas las frutas en el desayuno; puedes incluir algunas en snacks o postres saludables.